Hace cientos de años que los científicos saben que los animales, principalmente los insectos, pueden servir para investigar una muerte. Pero recién hace tres décadas que la entomología forense es utilizada para resolver crímenes.
Cualquier fanático de series de televisión como «CSI: escena del crimen» sabe en qué consiste esta ciencia: estudiar a los insectos que aparecen cuando hay un cadáver para determinar la fecha del deceso y a veces incluso el lugar y la causa de muerte.
Para que los entomólogos forenses puedan asistir a la Justicia, primero deben tener un registro de todos los insectos que hay en la zona donde ocurrió la muerte, y que podrían estar presentes en los restos.
Cada región, incluso dentro de un mismo país, tiene su propia fauna pero además y acá está la clave de la entomología forense- tiene su propio clima, un factor que determinará el ciclo de desarrollo de los insectos, el elemento más importante que usan los expertos para datar un deceso.
La bióloga Ana Paula Armani trabaja desde 2010 en el Centro Nacional Patagónico (Cenpat), en la sureña provincia de Chubut, compilando una base de datos de los insectos y artrópodos que podrían asistir a la Justicia en el esclarecimiento de muertes dudosas.
Se trata del primer registro de la Patagonia, y, según la experta, cuando esté finalizado contendrá detalles de unas cien especies.
Una familia de moscas llamada callifóridos es la primera que suele aparecer ante la presencia de un cadáver, y es la especie más comúnmente estudiada por los entomólogos.
Se trata de un moscardón que muchos seguramente reconocerían por su color verde metálico.
Este bicho es necrófago, se alimenta de materia orgánica muerta, y los adultos ponen sus huevos en los orificios naturales del cuerpo.
Los entomólogos forenses estudian los huevos, las larvas, las pupas y los especímenes adultos para determinar desde cuándo yace en ese lugar el cuerpo.
Los escarabajos derméstidos suelen aparecer es un estado de descomposición más avanzado.
Cuando un cadáver se encuentra en un estado más avanzado de descomposición el insecto que suele aparecer es un tipo de escarabajo de la familia de los derméstidos.
Armani explicó que el cuerpo humano tiene cinco etapas de desintegración, y que en cada una de ellas aparecen distintos insectos.
Pero los estadios en los que hay mayor presencia de bichos son en la etapa de descomposición activa (cuando se van rompiendo los tejidos y el cuerpo comienza a deshincharse) y de descomposición avanzada.
Lo último que queda son los restos de hueso, piel y pelo, y allí el trabajo de los entomólogos es más limitado.
En total, un cadáver suele tardar entre tres y cuatro meses para descomponerse completamente en los meses de primavera o verano, y nueve a diez meses en invierno (a menos que esté congelado, lo que retrasa el proceso).
Verónica Smink (BBC Mundo).

