TEL AVIV, (AFP) – El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, juzgó el jueves «insoportable» el elevado número de víctimas provocado por la ofensiva militar israelí contra la franja de Gaza y se dijo «escandalizado» por el bombardeo israelí de locales de Naciones Unidas en la ciudad de Gaza.
«Hice saber que protestaba firmemente y que estoy escandalizado. He pedido una explicación detallada al ministro de Defensa y a la ministra de Relaciones Exteriores» de Israel, declaró Ban en Tel Aviv en relación a los obuses israelíes que cayeron en instalaciones de la ONU.
La principal agencia de la ONU de ayuda a los refugiados palestinos, la UNRWA, suspendió sus actividades en Gaza el jueves después de que obuses israelíes cayeran en sus instalaciones hiriendo a tres de sus empleados.
El secretario general de Naciones Unidas consideró por otra parte que «el número de víctimas ha alcanzado proporciones insoportables» en Gaza.
Desde el inicio de la ofensiva israelí el 27 de diciembre, 1.070 palestinos han muerto -entre ellos 355 niños y 100 mujeres- y más de 5.000 resultaron heridos, según un último balance anunciado a la AFP por el jefe de los servicios de urgencias de Gaza, el doctor Muawiya Hasanein.
Barak dice ataque fue un grave error»
Jerusalén, (EFE).- El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, dijo que el ataque hoy a la sede central de la de la agencia de la ONU para los refugiados en Gaza, UNRWA, se debió a un grave error».
Así lo afirmó Barak en una entrevista mantenida hoy con el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, según la edición electrónica del diario Yediot Aharonot, que no da más detalles de la conversación.
Israel bombardeó hoy la principal de las instalaciones de la agencia de la ONU para los refugiados en Gaza capital, donde sus fuerzas avanzan hacia el centro de la ciudad desde esta mañana.
Al menos tres personas resultaron heridas en ese ataque a la sede de la UNRWA cuando unas 700 personas se refugiaban en su interior del avance de las fuerzas israelíes, según portavoces de la organización.
Ban expresó su indignación a Barak y le exigió que ponga fin a las hostilidades porque el número de víctimas es inaceptable».
Más de un millar de palestinos han muerto desde que comenzó la ofensiva israelí y unos 4.600 han resultado heridos.

