Opinión

Introspección sobre el 4% para la educación

Introspección sobre el 4% para la educación

Cantar victoria porque en el proyecto de Presupuesto General del Estado para el próximo año se haya consignado el 4% del Producto Interno Bruto (PIB) para la educación, no es aconsejable. Con las promesas del PLD nunca se sabe a qué atenerse, sobre todo cuando sus ofertas no les proporcionan los dividendos activos, económicos o políticos, que procuran. Cualquiera diría que es un exceso de pesimismo de mi parte, pero no.

Es que después de doce años de gobierno, los hechos han demostrado que quien cree en una promesa “desinteresada” del peledeísmo, no cree en la promesa de vida eterna que les hiciera el nazareno mártir a los hombres de buena voluntad, al pie del calvario. Si, en verdad, que para avalar una afirmación basta con un ejemplo, solo hay que tener en cuenta la reacción de un sujeto que por múltiples razones es enjuiciable, y aún afrenta con su prepotencia.

Ese espécimen engreído y petulante tildó la inclusión de la partida asignada a la educación como un disparate del presidente Medina, sin reparar en que, más que una decisión política se trata de un compromiso asumido por el mandatario, como todo un caballero, cuando aún era candidato, frente a la figura más alta del arbitraje sociopolítico y de lo más representativo de la sociedad civil. Ante tal desatino, pienso que es preciso suscribir lo que a “sotto voce” se dice: “A ese señor, le convendría cambiar de marca”.  

Sin embargo, lo peligroso del juicio externado por el “prominente” miembro del Comité Político del PLD es que los legisladores morados piensen como él, ya que, de ser así, ahora que pueden aprobar el proyecto de presupuesto con mayoría absoluta (la mitad más uno de los presentes en cada cámara), nadie sabe la suerte que correrían el 4% y otros montos propuestos solo para aparentar. Para que luego no se cuestione la tan cacareada buena intención del presidente, pues frente a cualquier desaguisado congresal, sería muy fácil vindicar la independencia del Poder Legislativo.

El Nacional

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