Navegando por la Internet, uno descubre muchas cosas, sin proponérselo. No hace mucho me encontré con un documental, titulado Debtocracy o, traducido al español, Deudocracia. Pienso que por la importancia de su contenido sobre el origen y posible desenlace de la crisis financiera que sufre gran parte del mundo, se ha distribuido de forma asombrosa por las redes sociales.
Es obvio que la producción fílmica busca concienciar al pueblo griego para que exija a los organismos financieros internacionales realizar una auditoría que determine la(s) causa(s) de la inestabilidad económica, sin precedentes, que padece la nación europea, pues todo parece indicar que el desequilibrio monetario en la más antigua de las civilizaciones, se debe a una errática política prestataria llevada a cabo por los gobiernos grecos.
No es ocioso apuntar que esos gobiernos, no estuvieron dirigidos por alienígenas, sino por políticos inescrupulosos e insaciables; y la falta de escrúpulos, junto a una voracidad incontenible, los hizo adictos a los préstamos, así como a mentir sin sonrojo sobre la realidad económica de la que fue la cuna del olimpismo universal.
Los gobernantes daban cifras falsas sobre el crecimiento macroeconómico del país, que en vez de ayudar a la nación europea, la llevaba como caña pa´l ingenio hacia la bancarrota. Ahora bien, la culpa de la insolvencia helénica no es solo de los políticos. El filme también desenmascara a entidades financieras internacionales, y hasta a potencias primermundistas que por sus ambiciones, contribuyeron a la debacle bancaria de no solo la nación europea sino, también, a la actual crisis mundial.
El azote que padece el mundo se debe mayormente al errado concepto que sobre el crédito tenía del capitalismo estadounidense, en tanto con su política crediticia buscaba aumentar el poder adquisitivo de la moneda, a los fines de salir de la crisis de los años 70. Sin embargo, los gurús de la economía no previeron que ese sistema crediticio era insostenible, y que, en consecuencia, en algún momento la inflación volvería a ser causa de dolores de cabeza.

