Reproducimos en esta columna el ponderado trabajo del ciudadano Alfredo Cruz Hernández, quien se expresa así:
El presidente de la Junta Central Electoral, doctor Roberto Rosario, dio por superada la crisis originada por la auditoría informática a cargo de la Organización de los Estados Americanos. ¿Otro problema en la auditoría del padrón electoral y del Centro de Cómputo?. Ahora se dice que la JCE otorgará una licencia con disfrute de sueldo a dos subdirectores del Centro de Cómputos de ese organismo, y que a otros dos funcionarios de la JCE, Luis Felipe Leger Núñez y José Luis Liranzo Paulino, también se les habría solicitado una licencia con disfrute de sueldo.
Los subdirectores a los que se otorgará la licencia con disfrute de sueldo hasta que concluya el presente proceso electoral, son José Luis Liranzo Martínez y Carmen Dolores Martínez. ¿Irán estos señores al centro de cómputos del PLD?
Al doctor Rosario se le está viendo el refajo, y puede crear una situación muy delicada en la República Dominicana. Personalmente no me opuse ni me opongo a que Rosario sea el presidente de la Junta Central Electoral, a pesar de ser un cuadro del PLD, que nunca ha ocultado su simpatía por ese partido.
En enero, el magnífico jefe de la Junta Central Electoral viajó a la capital norteamericana y allí se reunió con el secretario de la OEA, José Miguel Insulza, firmando un acuerdo mediante el cual el organismo realizaría una auditoría en el Centro de Cómputos y el padrón electoral. Pero pretendió imponer pautas a la Organización de los Estados Americanos.
El problema en la Junta Central Electoral surge, cuando el director de la Gerencia Informática, Miguel Angel García, renunció alegando que en el organismo electoral, existía un Centro de Cómputos Paralelo.
De inmediato el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) alertó a la JCE a resolver el problema generado en el área de informática, su declaración fue compartida por Elena Viyella, quien formó parte de la Comisión de Seguimiento creada en el año 2003 y que recomendó designar a García como funcionario de mayor jerarquía en el área de cómputos, superior del actual director de informática Franklin Frías en el gobierno de Hipólito Mejía Domínguez.
Dos senadores del PLD, Euclides Sánchez y Carlos Castillo, solicitaron a Frías renunciar por el bien del país. En 1978 un intento de fraude en el conteo de votos generó una crisis política interna que tuvo eco a nivel internacional, y tanto la Internacional Socialista como Estados Unidos, expresaron su oposición al fraude, facilitando así la transición política.
Resulta altamente sospechoso que el secretario general del PLD, Reynaldo Pared Pérez, desautorizara a los senadores y cualquier miembro del partido, a referirse al caso Frías y La Gerencia Informática.
La voluntad de un pueblo es un derecho, abonado con la sangre de miles de dominicanos y ojalá no fuera violada en este certamen. El pueblo anhela la paz, pero el derecho de elegir es sagrado y no se podrá distorsionar el 20 de mayo. Ese día, el soberano hablará a través de sus votos.

