El jefe de Estado Mayor de la Marina de Guerra advirtió ayer, tras ser posesionado en el cargo, que los miembros de la institución que delincan, corren el riesgo de ir a parar a las profundidades del mar o irse a las habitaciones del infinito.
El vicealmirante Nicolás Cabrera Arias sostuvo que en cumplimiento del mandato del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, presidente Leonel Fernández, en la Marina de Guerra no habrá vacas sagradas.
El miembro de esta institución que quiera delinquir, que lo haga cuando no pertenezca a ella porque nosotros vamos a ser implacables contra el que trate de manchar la honra e imagen de la Marina de Guerra, advirtió en medio de una formación general en la base naval 27 de Febrero.
El viceministro de las Fuerzas Armadas, mayor general Juan Antonio Campusano López, puso en posesión a Cabrera Arias como jefe de la Marina, en representación del teniente general Joaquín Virgilio Pérez Féliz.
Sustituye en la posición al vicealmirante Lajara Solá, quien fue nombrado por el presidente Leonel Fernández como viceministro de las Fuerzas Armadas por la Marina de Guerra, cargo que ocupa por segunda ocasión.
Un apunte
Al zafacón
Homero Luis Lajara Solá afirmó que durante los dos años que estuvo al frente de la Jefatura de la Marina de Guerra, rompió islas de poderes de oficiales que dentro de la institución, llegaron a violar todos los reglamentos y disciplinas de las Fuerzas Armadas.

