El deporte rey de la República Dominicana está de jubilo con la elección como inmortal del Pabellón de la Fama de José Joaquín Tineo, galardonado como Mejor Pitcher de la década del 70, galardonado en 1978 como Lanzador Amateur del Siglo y serpentinero derecho del Equipo Todos Estrellas en los Juegos Deportivos Panamericanos de Cali 71, Colombia.
La llegada de Joaquín Tineo al templo sagrado del deporte nacional le da al béisbol uno de sus más genuinos y notables lanzadores amateurs en la historia del país.
Junto a Heyda Joaquín Tinero se convierte en la décima pareja de hermanos que abrazan la inmortalidad. Los otros binomios son Rafael (Guagua) y Juan Esteban (Tetelo) Vargas Marcano, Guayubín y Chichí Olivo, Pepe y Guiguí Lucas, Pedro (Grillo A), Andrés Julio (Grillo B) y Luis Arturo (Grilo C), Pelipe, Mateo y Jesús Alou, Manuel Emilio (El Mulo) y Elvio (el Mulito) Jiménez, Carlos Manuel (Pilindo) y Rodolfo Bonetti, Francisco R. y Tandredy Abyar Castellanos, así como José y Arístides Ravelo Alvarez.
Llegar a un lugar reservado para los grandes y juntarme allí como mi hermana es algo grandioso. Los nervios no me han dejado tranquilo desde que recibí la noticia de mi elección, afirmó Tineo, el padre de Elvin, Yenny y Yosi, y quien el pasado día 8 cumplió 60 años de edad.
José Joaquín tuvo una carrera relativamente corta pero llena de gloria a nivel de selección nacional y en el competitivo béisbol Doble A que se jugó hasta el decenio de los 90s.
Su impronta incluye ser el primer deportista no profesional que ganó el premio Atleta del Año de la Asociación de Cronistas Deportivos en 1971.
