El secretario general del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), licenciado Orlando Jorge Mera, advirtió este sábado al Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en las personas de los ministros de la Presidencia y de Interior y Policía, que sus amenazas y chantajes no amedrentarán a la dirección perredeísta en su derecho de denunciar acciones fraudulentas en las elecciones pasadas.
Sus amenazas y chantajes para intentar acallar al PRD, sólo sirven para desenmascarar ante la sociedad dominicana sus ínfulas totalitarias», afirmó el ex candidato a senador por Santiago.
Jorge Mera rechazó las pretensiones del PLD de impedir los reclamos que dentro de la ley realiza el PRD en defensa del voto del pueblo.
Expresó que las sucesivas declaraciones intimidantes de Reinaldo Pared Pérez, presidente del Senado; Franklin Almeida Rancier, ministro de Interior y Policía, y César Pina Toribio, de la presidencia, sólo han provocado justa y viva indignación en la población, y fortalecido la indeclinable determinación del PRD de defender la soberanía del voto popular expresada en todo el país.
Indicó que «la prepotencia del PLD nunca podrá amilanar el combativo espíritu democrático del pueblo dominicano y del PRD. Que no le quepa duda a nadie».
«Las declaraciones del PLD constituyen un vano ejercicio de típicos renegados de la democracia que nunca la han defendido y nunca han creído en ella», puntualiza la declaración hecha en rueda de prensa por el secretario general del PRD, acompañado por el presidente en Funciones, Andrés Bautista, y otros directivos.
En un documento público el PRD atribuye la condición de renegados de la democracia a los altos dirigentes del PLD quienes «en 1978, cuando tropas militares intentaron escamotear la voluntad popular, propusieron la creación de ´un gobierno de unidad nacional´ que anulara el sufragio popular, fórmula que implicaba un golpe de Estado al triunfo electoral del PRD.»
Agrega que «en 1990, incapaces de reclamar y defender en buena lid sus derechos, prefirieron el lamento «que se vaya ya», al poder que calificaron de «usurpado».
Sobre la jefatura del PLD, señala que «nunca han creído en la democracia y sus recursos, y por eso en 1994 desconocieron los justos reclamos del PRD frente al fraude, y prefirieron embarcarse en un mamotreto constitucional que les permitió ascender al poder gracias a la conveniencia de aquel a quien habían descrito como usurpador del poder».

