El Nacional
Un juez de San Juan de la Maguana hizo constar mediante acto notarial que el presidente de la Cámara Penal de la Corte de Apelación de esa jurisdicción interfirió para que él no fallara un recurso de amparo interpuesto por una compañía privada.
Con ésta, es la segunda denuncia que hace un magistrado contra el presidente de la Cámara Penal de la Corte de Apelación, doctor Manuel Antonio Ramírez Susaña.
La primera la hizo la magistrada María Elena Quevedo Rosario, quien identificó a Ramírez Susaña como la persona que la presionó, la chantajeó, la manipuló y la amenazó y que se propuso sacarla del cargo como presidenta del tribunal colegiado que juzgó al ex banquero Leonel Almonte.
En esta ocasión, mediante el acto notarial, 2249 del 2008, del notario Antonio E. Fragoso Arnaud, el juez Leandro Ortiz de la Rosa narró que Ramírez Susaña asumió el compromiso de que él no fallaría un recurso de amparo interpuesto por la Compañía Molinos Sureños.
Ortiz declaró que un juez le confesó que el magistrado Ramírez Susaña se reunió con los abogados de las partes envueltas en el proceso y que le prometió a uno de ellos que él (Ortiz) no fallaría ese caso.
Sostuvo que la confesión al respecto la recibió del magistrado César Sánchez, quien dice haber escuchado la conversación que el juez Ramírez Susaña sostuvo con los abogados de las partes.
De acuerdo a Ortiz, el magistrado Sánchez le dijo que escuchó la conversación, y que le dijo, además, que lo podía mencionar porque no aguantaba tanta vagabunderías y que estaría dispuesto a declarar donde sea.
Una acusación similar contra Ramírez Susaña fue hecha por la magistrada María Elena Quevedo Rosario, quien lo señaló como la persona que la presionó, la chantajeó, la manipuló y la amenazó y que se propuso sacarla del cargo como presidenta del tribunal colegiado que juzgó al ex banquero Leonel Almonte.
Sostuvo que ese juez, incluso, le dijo que por instrucciones superiores, tenía que condenar al ex banquero Almonte.
Quevedo Rosario dijo que la denuncia al respecto la hizo en una reunión encabezada por el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero Isa, en presencia de Ramírez Susaña.
Dijo que Ramírez Susaña la regañaba cada vez que conocía una revisión de medida de coerción a solicitud de un imputado o de su abogado y que le decía que no se puede mandar a una persona a la calle y que ella era muy dura cuando estaba como juez en Elías Piña, pero que después se volvió débil.

