A pesar de las precariedades en que se vive en La Barquita, en la margen oriental del río Ozama, sumadas a la intensa ola de calor, el cúmulo de basura, las estancadas y mal olientes aguas negras y los intensos apagones, un gran optimismo sienten los residentes, por la segunda visita en sábados consecutivos del presidente Danilo Medina, en busca de una mejora en su hábitat.

