Opinión

La debilidad de un líder

La debilidad de un líder

El Partido Revolucionario Dominicano (PRD) debería de aprender de sus errores. No en vano se afirma que buey viejo y cansado no aprende. Por eso la sociedad observa un partido con un líder débil cuestionado hasta por su propia organización política.

   Recordemos que para los años setenta hasta mediado de los noventa, existió una rabiosa y absurda polarización entre los blancos y los colorados. Uno tenía como líder al doctor José Francisco Peña Gómez y otro al doctor Joaquín Balaguer. Ambos se consideraban  poderosos y creían que nunca llegarían a perder las preferencias del electorado. Por ello no se preocuparon en formar un nuevo liderazgo.  

    Ahora bien, aunque el PRD  se mantiene como el principal partido de oposición, sus equivocaciones lo han llevado hacia una manifiesta debilidad en lo referente al liderazgo político hacia lo interno. 

   Veamos. Después de la  desaparición física del doctor Peña Gómez, ocurrida en  1998, emergió como figura principal el ingeniero Hipólito Mejía, quien ganó el proceso electoral del año 2000, concluyendo su mandato totalmente desacreditado y convirtiéndose  en fracaso absoluto como líder del PRD y como hombre de Estado.

   Y  después de las elecciones  del 2004 los perredeístas se propusieron encontrar un nuevo líder, ignorando que el líder verdadero no se forma de la noche a la mañana. Apareció el ingeniero Miguel Vargas Maldonado, quien fue proclamado presidente del PRD, desplazando de un tirón a Mejía, quien era considerado  el líder principal de los blancos.

 

   Sin embargo, viene la convención para seleccionar a su candidato a las elecciones del 2012 y  resulta que Hipólito Mejía le gana a Miguel Vargas.  ¡Oh paradoja! Nadie se atrevería a negar la rivalidad antagónica que existe entre estos dos líderes débiles.

 

Esto conduce, en términos sociopolíticos, a observar una contundente insostenibilidad de liderazgo fuerte en el PRD.

  

Como queda  comprobado, el PRD continúa estancado, sin un líder sólido para enfrentar la solidez del liderazgo político de Leonel Fernández y el crecimiento acelerado del candidato  del PLD, Danilo Medina.

El Nacional

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