Hay que tenerles envidia de la buena a la mayoría de dirigentes del PLD convertidos en funcionarios. Nadie ha contado los viajes, pero ni el fenecido cantante puertorriqueño Daniel Santos, el viajero mundial, viajó más que Leonel Fernández alrededor del mundo.
Nadie sabe cuánto gastó el artista. Total, era su dinero. Pero el dinero que gasta el presidente Fernández lo paga el pueblo con su pobreza.
La mayoría de los ministros hace lo mismo. Siempre tienen una conferencia, un taller, un seminario…, para justificar sus viajes al extranjero en primera clase.
Algunos restaurantes de lujo se sostienen gracias al consumo cotidiano de muchos funcionarios…. Las tarjetas de crédito de las instituciones públicas no tienen límites. (Como dice el comercial: Hay ciertas cosas que el dinero no puede comprar Para todo lo demás existe el Estado). En un sector muy exclusivo de Santo Domingo existe un restaurante italiano famoso por la presencia de ministros, viceministros, directores generales, generales y coroneles. ¡Cuánto comen y beben!
Mucha gente ha dejado de ir al famoso restaurante de carnes importadas ubicado en Naco porque van muchos funcionarios y además es muy caro. (Una botella de Protos Gran Reservas cuesta un ojo)
Un ministro, muy conocido, por cierto, gasta más de diez millones de pesos al año en restaurantes. Otro, también muy popular, organiza fiestas con orquestas en diversos puntos donde van las novias y las amantes de sus compañeros. (¡Servir al Partido para Servirle al Pueblo!) Consigna del Siglo Pasado en desuso).
Son los mismos que en un tiempo no muy lejano usted los encontraba en La Marisol, en la Barra Payán o en cualquier esquina compartiendo un cigarrillo. (Es el pasado).
Ellos dirán con razón: Si el líder vive como un rey, ¿por qué no yo?
No vayan a pensar mal. No me opongo a que se estén dando la gran vida, sino a que lo hagan con mi dinero, con el dinero de nuestros impuestos. ¡Por lo demás, que al que Dios se lo dio San Pedro se lo bendiga!

