El Ministerio de Educación pone en duda que la ingesta del desayuno escolar fuera causante de los malestares que manifestaron tres niñas en la zona rural de San José de las Matas el pasado viernes. Igual sucedió en otro caso registrado en abril pasado en otra escuela. Ojalá no haya nuevos reportes similares, porque se trata de la salud de los niños de las escuelas públicas. Pero es deber de conciencia exigir al Ministerio de Educación y al presidente Leonel Fernández que asuman la responsabilidad de garantizar calidad en el desayuno escolar, en lugar de buscar recursos para crear la apariencia de que todo marcha bien.
¿No es, acaso, esto último lo que se ha hecho en el caso del brote de cólera en el sector La Ciénaga?
La tarea de hacer creer que el Ministerio de Salud ha sido eficiente en el combate al cólera, unificó voluntades en la peor de las causas. Y se dijo que en La Ciénaga mucha gente padecía males estomacales causados por parásitos diversos, no cólera.
El pasado sábado, el ministro de Salud declaró que el cólera está controlado y que en La Ciénaga hay casos aislados.
Ayer, martes, el director del hospital Luis Eduardo Aybar habló de una avalancha de pacientes, y una doctora de una clínica privada dijo que mucha gente ha acudido al centro en que trabaja con síntomas que hacen sospechar que se trata de ese mal.
¿A qué llaman casos aislados el doctor Rojas Gómez y sus asistentes?
La alerta es emitida cuando se sabe que varias personas han muerto. Hay que exigir a las autoridades que precisen la cifra, y que, en un gesto de elemental respeto por la vida, digan lo cierto.
Como Leonel Fernández, los funcionarios a su servicio se proponen conservar los privilegios de que disfrutan, y entienden que la manipulación mediática es un importante recurso para ello.
No causa extrañeza, entonces, que en la actual gestión de Educación, la viceministra Susana Michel preste su voz para decir, en nombre del Ministerio que las niñas de San José de las Matas sufrieron malestares probablemente debido a que no habían ingerido alimento en varias horas o a que los alimentos que habían ingerido anteriormente no eran de calidad.
Recuerda la versión del exministro Melanio Paredes sobre intolerancia a la lactosa. ¡Cuánta desfachatez!
¿Cuáles intereses determinan la intención de ocultar la realidad sobre las deficiencias en la calidad del desayuno escolar y el número y la gravedad de los casos de cólera en el sector capitalino La Ciénaga y en otros lugares del país?
La politiquería no es ejercicio ingenuo. A través de ella se han hecho millonarios muchos de los indolentes funcionarios al servicio de Hipólito Mejía, Leonel Fernández o Joaquín Balaguer… Y lo penoso es que el pueblo acumula víctimas…

