Opinión

La l y la d según Denisse

La l y la d según Denisse

Con motivo del artículo que publiqué la pasada semana, no pocas personas se tomaron la molestia de escribirme correos electrónicos para manifestarme sus pareceres. ¿Qué sostenía yo? Pues que “Debemos reinsertar la h en nuestro abecedario político, la h de honor, de honestidad, de humildad, de hogar, de hermano, de honorabilidad, de humano, de honradez, la h con la que se escribe el nombre de Hipólito y de todo lo que él simboliza”.

Pues una joven identificada como Denisse Nina me escribió este correo que he querido compartir con quienes me honran leyéndome cada miércoles: “Apreciado Julio, aunque casi juro que eres abogado, no estás lejos de fungir como economista, sociólogo, periodista y hasta poeta de profesión! Qué buen artículo el de la «H». Sólo te faltó decir que con «L» se escriben lascivia, lucro, ladino, lobo, libidinoso… entre otras que no me llegan ahora a la mente. Y con «D» (excepto mi nombre), dañino, dádivas, deshonor, deshonra, dualidad, doblez, desinterés, desinformación. Me encantó tu artículo de hoy, siempre los procuro en El Nacional. Congratulaciones”.

Sea como fuere, lo cierto es que este pueblo sufre el azote de la pobreza, y la única esperanza que se le está ofreciendo ahora es la de morirse de hambre, a tal extremo que algunos vivos comienzan a envidiar la suerte de los muertos.

Hipólito Mejía, sin otro equipaje que sus sueños de ofrecernos una vida mejor, está decidido a reencauzar el país, y repito aquí que si a partir de mayo próximo no intercalamos en nuestro abecedario político la h, la h de esos términos cuyos significados él encarna, los sufrimientos que padecemos adquirirán dimensión de tragedia.

El Nacional

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