Tras hablar de su largo destierro y contar en versos que fue expulsado de varios países por ser, irremediablemente, un escritor parcial, el uruguayo Mario Benedetti, dice: Después de todo y a partir/ de mis confesadas limitaciones/ debo reconocer que a esos pocos neutrales/ les tengo cierta admiración/ o mejor les reservo cierto asombro/ ya que en realidad se precisa un temple de acero/ para mantenerse neutral ante episodios como/ Girón/ Tlatelolco/ Trelew/ Pando/ La Moneda.
Hoy, dan asco los indolentes que permanecen neutrales ante la masacre que realiza el Estado de Israel (el Ejército asesorado por los organismos de seguridad y dirigido políticamente por el Presidente y sus ministros) en la franja de Gaza.
Varios cientos de muertos (eran 430 antes de iniciar ayer los ataques por tierra y disparar sobre una mezquita), miles de heridos, y la decisión de continuar La neutralidad cómplice que denuncia Mario Benedetti, provoca indignación.
El poder de veto de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad, permitió al embajador de ese país ante la Organización de las Naciones Unidas, Zalmay Khalilzad, hacer el mismo papel que en el año 2006 (a propósito de otra masacre) hizo el halcón John Bolton.
El Consejo de Seguridad no pudo calificar como masacre la Operación Plomo Sólido, y terminó pidiendo tibiamente un cese al fuego, y acusando a la organización Hamas de iniciar las agresiones.
Khalilzad, afgano (apátrida), quien inició su carrera diplomática al servicio de Ronald Reagan, es un protegido del actual vicepresidente Dick Cheney y ha sido embajador en Irak y en Afganistán. Reforzó desde la ONU el coro cuyas voces principales son la de George W. Bush y la de Condoleezza Rice.
El presidente y la secretaria de Estado han dicho que el estilo y continuidad de la masacre (ellos le llaman ofensiva) es decisión de Israel. ¿Desde cuándo son tan respetuosos de la soberanía? Israel ha decidido bombardear centros poblados, y ellos, con su aparente neutralidad, quieren ocultar que son tan responsables de ese crimen como Shimon Peres y Ehud Olmert.
Estados Undios, que en 1948 instaló en el corazón de Palestina un Estado absorbente y una población ocupante, dice ahora que es la resistencia palestina la culpable. ¡Vaya neutralidad!
Otro neutral es el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, quien en julio pasado dijo que Israel tiene derecho a defenderse y justificó con ello los bombardeos. Ahora guarda silencio. David Axelrod, su asesor señor, afirmó que Obama trabajará directamente con Israel, importante aliado, y que guarda silencio porque, hasta el 20 de enero, es Bush el presidente USA. ¡Infeliz intento de llamar prudencia a la indolencia y a la complicidad con el genocidio!
Bush habla y actúa, y Obama sigue mudo. Es el Obama que seleccionó como jefe de gabinete al sionista Rahm Emmanuel, quien prestó servicios en forma voluntaria al Ejército de Israel durante la Guerra del Golfo en 1991. Es el Obama que gobernará con Hillary Clinton como secretaria de Estado, una figura también comprometida con el Estado de Israel.
Neutralidad aparente y complicidad real.
El poder hegemónico imperialista y el principal organismo multilateral, permanecen neutrales mientras muchos niños son asesinados.
George W. Bush, Dick Cheney, Condoleezza Rice y el resto de los halcones, son protectores de Israel y han marcado el estilo. Si se llama terrorismo el sacrificio de inocentes en señal de castigo o de retaliación, es muy fácil identificar a los terroristas. ¿No son terroristas los que cometen la masacre y hasta bloquean el paso de ayuda humanitaria?
Ban Ki Moon, Barack Obama y el conservador (las grandes agencias prefieren llamarle moderado) presidente de la Autoridad Nacional Palestina Mahmoud Abbas, están entre los neutrales que observan y llaman a la negociación, cuando mueren niños, mujeres y hombres.
El primero usa el eufemismo respuesta desproporcionada para referirse a la masacre; el segundo calla, y el tercero habla sin atreverse a emitir un pronunciamiento responsable en defensa de su gente ¿Les llamamos dirigentes o infelices incapaces de llamar asesinos a quienes matan niños?

