Los nuevos tiempos, nos llevan cada día a cuestionarnos como padres y buscar la manera adecuada de lograr lo mejor de nuestros hijos. Muchos métodos que antes parecían efectivos, hoy son nocivos para su buena formación y en ocasiones no sabemos cómo hacerles ver nuestra autoridad para imponer respeto.
La autoridad se manifiesta a los hijos con firmeza y amor, nunca con violencia, intimidaciones ni amenazas, dice la terapeuta familiar Lorraine Isa.
“Cuando los padres deciden acudir a la violencia ya sea física o psicológica, están logrando un sentimiento de inseguridad, desprotección, falta de amor y resentimiento en los hijos. La conducta inadecuada puede detenerse con este método, sin embargo reaparece, por lo tanto es un cambio a corto plazo lo que se logra”.
Isa, quien labora en el Centro Vida y Familia, afirma que existen técnicas y estrategias que permiten a los padres educar, disciplinar y orientar a los hijos sin necesidad de acudir a los gritos, pelas y repeticiones. La mejor forma de manifestar autoridad frente a los hijos -dijo- es demostrando el respeto como un valor que debe ser de doble vía, tanto para el padre como para el hijo; demostrando interés en escuchar las necesidades del hijo, las cosas que les gustaría que cambiaran en el hogar y en la forma en la que los padres llevan a cabo su rol, dijo la profesional. Una vez el hijo se sienta tomado en cuenta, escuchado y pueda formar parte de la ideación de las reglas de la casa, se sentirá con mayor compromiso y responsabilidad para cumplir las mismas.
«Los hijos necesitan padres con los que puedan acercarse a hablar de diferentes temas, padres que se interesen por sus relaciones sociales, por sus sentimientos. El poder tener una relación afectiva y una comunicación abierta con su hijo, sin que todo lo hablado sea necesariamente un señalamiento de algo que no debió hacer, abrirá las puertas a una mejor disposición a cumplir con las reglas y responsabilidades correspondientes a su edad.
Cómo manifiestan los padres su autoridad
Los padres manifiestan su autoridad siendo guias de sus hijos.
-Guias que puedan ser tanto firmes como afectivos.
-Guías que puedan detenerse a hacer una mirada al interior y preguntarse si hay algo que necesitan cambiar para lograr una mejor relación con ellos.
-Guías que puedan sustituir los sermones llenos de carga negativa, con preguntas que permitan la reflexión sobretodo de los adolescentes, a quienes hay que darles la oportunidad de expresar sus demandas.

