La neumonía es una enfermedad letal que mata entre 7 a 15 de cada cien infectados. Su propagación es más rápida en países muy poblados, pobres, de alimentación precaria y con una población con baja protección sanitaria.
Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la American Lung Association de Estados Unidos de los años 2006 y 2007, revelan la letalidad de la enfermedad.
Hasta 2007, la OMS registró 18 mil muertes en países de Latinoamérica y el Caribe y unos 1.6 millones de infectados.
Entre 2002 y 2003 las neumonías virales, bacterianas y neumocócicas provocaron la muerte de alrededor de 6,500 personas en Japón, Vietnam, Hong Kong y Singapur, generando una gran preocupación mundial.
La neumonía es una infección grave de los pulmones provocada por un virus o una bacteria que llena de pus los sacos de aire de estos dos órganos, impidiendo la respiración del afectado y puede provocar su muerte.
Científicos norteamericanos consideran que las causas de la neumonía podrían ser 30, pero citan cuatro principales, que son algunas bacterias, virus, micoplasmas, agentes químicos y los hongos (neumococos).
Las de tipo bacterianas pueden atacar a grupos de alto riesgo, tanto a bebés como a las personas de edad avanzada.
También las embarazadas, los alcohólicos, los pacientes postoperatorios, quienes padecen enfermedades respiratorias o infecciones virales, así como personas con sistemas inmunológicos debilitados corren mayor riesgo de contraer algún tipo de neumonía.
La neumonía producida por bacterias encuentra campo fértil en cuerpos debilitados de personas con defensas bajas, ya sea por enfermedad, edad avanzada, mal nutrición, debilidad general o alguna afección del sistema inmunológico.
La producida por estreptococos es considerada la más común y existen vacunas para combatirlas.
La viral es causada por diversos tipos de virus y ataca mayormente a los niños, a las mujeres embarazadas y personas afectadas de otras enfermedades. En 12 a 36 horas podría agravarse y causar la muerte del paciente.
Los síntomas de esta neumonía son similares a los de la gripe tradicional de fiebre, tos seca, debilidad y dolores de cabeza y musculares.
La neumonía Pneumocystis carinil o PCP es producida por hongos y ataca a las personas con SIDA, y puede ser repetitiva pero es tratable.
La neumonía Micoplasmática, que se conocía como atípica primaria, es producida por agentes que no son bacterias ni virus, sino por agentes vivos de menor tamaño. No es muy letal y sus síntomas son fiebre y escalofríos, podría generar náuseas, vómitos y debilidad que duraría mucho tiempo.
Otros tipos de neumonías son la adquirida por aspiración, errante, intrahospitalaria y legionella.
Por aspiración es cuando las salivas, los alimentos y líquidos ingresan accidentalmente a las vías respiratorias y es común en enfermos de Parkinson, de garganta o que hayan sufrido un accidente cerebro vascular (ACV).
Relación con H1N1
La sintomatología que presentan las personas infectadas por la gripe AH1N1 son somilares a los de la neumonía y los pacientes que fallecen han padecido previamente esta última enfermedad en un estado agravado.
Las dos enfermedades atacan a los mismos grupos de riesgos. Se puso de manifiesto en el país con la muerte de una adolescente embarazada en Baní y de una señora de Higüey que fueron atacadas por el virus H1N1.
2 muertes
Las mujeres fallecidas en el país por gripe AH1N1, presentaron un cuadro de neumonía agravada.
Hay variedades de la enfermedad
Por aspiración
Neumonía atípica
Neumonía por CMV
Intrahospitalaria
Comunitaria
Pneumocystis carinil
Neumonía viral
Neumonía errante
Manifestación
Tos con mucosidad;
Esputos con sangre;
Fiebres con escalofríos y calor;
Dolores en el pecho agudo o punzante;
Respiración rápida y dificultosa;
Dolor de cabeza, sudoración excesiva y pegajosa;
Inapetencia y fatiga.