SANTIAGO. Una verdadera revolución silenciosa que transforma el horror y las redes corruptas de las cárceles en centros de trato correccional y de rehabilitación de hombres y mujeres que ahora reconstruyen sus vidas en el mejor de los ambientes posibles para personas privadas de su libertad.
El nuevo sistema penitenciario, cuando comenzó con apoyo de la Unión Europea, con un primer centro en Puerto Plata, generó mucha resistencia de quienes se favorecían del sistema carcelario.
El Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) se ha sumado al proceso con el aporte de los centros de comunicación en informática, en los cuales se preparan cientos de internos e internas para su reinserción social.
El doctor José Rafael Vargas acompañó en el recorrido por el nuevo centro de Moca (en fase final de construcción) al doctor Radhamés Jiménez Peña.
Pero la persistencia de quienes han tomado esta causa desde la Escuela Nacional Penitenciaria y la Procuraduría General de la Republica, han convertido este proceso en irreversible, indetenible, digno y promotor de las condiciones y talentos de sus internos (que es como se llama ahora a los ciudadanos reducidos a presión preventiva o por condenas).
Un recorrido realizado el sábado por decenas de periodistas, a iniciativa de la Procuraduría General de la República, mostró el nuevo rostro de este sistema.
El nuevo modelo es otra dimensión: artesanías, productividad agrícola y técnica, alfabetización de quienes llegan sin saber leer y escribir, labores de autogestión económica, clases de inglés, de informática.
Llama la atención la mística que se nota en los Vigilantes de Tratamiento y Penitenciario. Todos parecen unidos por el interés de aportar lo mejor al éxito de esta experiencia.
Vargas y Jiménez
El Procurador General de la República y el presidente del Indotel destacaron lo que le representará a Moca la puesta en funcionamiento, dentro de dos meses, del Centro de Corrección y Rehabilitación de allí, levantado a un costo de 300 millones de pesos y con recursos propios.
Se trata de diez edificaciones con las facilidades para operar.
Con trabajo propio
Las labores productivas, establecida de tal forma que unos centros están procediendo leche, huevos y productos agrícolas para sus internos y para llevar a los de lo demás; en Rafey Hombres se fabrican los inversores y la camas de hierro que se utilizarán en el Centro de Moca,
El de San Francisco de Macorís produce las sábanas .

