El asma es una enfermedad crónica respiratoria, causada por múltiples factores de riesgos, que afecta mayormente a las poblaciones pobres y los segmentos comprendidos en las edades de 1 a 15 años, debido a la prevalencia de los casos.
Es una patología muy relacionada con la obesidad en los humanos.
Los neumólogos que la tratan en niños y adultos establecen una serie de recomendaciones para su prevención, dándoles gran importancia a la educación de los pacientes y a los padres y familiares, en el caso de los niños.
Por razones climáticas y debido a la obesidad, en los países desarrollados el asma afecta a un 35 por ciento de su población adulta e infantil.
En las naciones muy pobres y de bajo desarrollo económico, factores ambientales son determinantes para padecerla.
Factores de riesgos
Grupos de investigadores de la salud, dirigidos por especialistas en las enfermedades respiratorias, tanto de República Dominicana, como de Costa Rica, Chile y otras naciones latinoamericanas, han determinado que la obesidad es uno de los factores de riesgos que agravan el asma, ya que ésta dificulta la respiración, por la contracción bronquial.
También han citado el consumo de tabaco; la humedad, por el frío y las bajas temperaturas; el polen y el polvo durante el verano; la higiene en el hogar, por el uso de vestimentas y recipientes generadores de peluzas como cajas de cartón, fundas y sobres de papel o papeles para envolturas y periódicos viejos; la acumulación de polvos y mugres, por la falta de limpieza; no cambio de sábanas y vestimentas a tiempo, así como por el uso de detergentes y químicos en la limpieza del hogar y de perfumes, así como por la contaminación ambiental.
Recomendaciones
Los médicos neumólogos hacen una serie de recomendaciones para prevenir los ataques frecuentes de asma, entre éstas:
-Humedad: Por debajo del 60 ó incluso del 50% (mohos, ácaros);
2. Evitar la exposición a neumoalérgenos, en niños asmáticos, sensibilizados o no.
3.- Despejar las habitaciones de ácaros, sin estantes, peluches o moquetas, cortinas. fundas para colchón y almohada y lavado semanal de fundas y ropa de cama a 65ºC.
4.- Limpieza en ausencia del paciente, con aspirador y paño húmedo.
5.- Para evitar contagios por el polen durante el verano, tener las ventanas de casa cerradas tarde y noche, y viajar en coche con ventanillas cerradas.
6.- No tener animales domésticos en la casa, como aves ni mamíferos, por las afecciones respiratorias que generan sus pelos y plumas;
7.- Evitar inhalar o exponerse a olores de combustibles;
8.- Realizar ejercicios indicados por los especialistas, que le permitirán la adecuda respiración:
9.- El uso de los fármacos indicados por los médicos;
10.- Eliminar de la dieta alimentos que tienen alto poder alergénico, como huevos, crustáceos, chocolate, nueces y otros, prestando atención a las reacciones corporales que pueden producir en el organismo.
Estudio en Elías Piña
Un grupo de estudiantes de la especialidad de neumología bajo la conducción de sus tutores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, presentó un estudio en febrero de 2008 sobre la incidencia del asma en la población del municipio Comendador, de Elías Piña, concluyendo que la frecuencia de asma bronquial en la población urbana menor de 15 años es alta (63.2%), y las causas son debidas a varios factores por cambios de temperatura, como frío (55.7%), calor (38.6%), contaminación ambiental (27.2%), humo (21,5%) y las debidas a contactos con animales como el gato (20.8%).
El asma y obesidad
Diferentes estudios correlacionan la obesidad con un aumento de la morbilidad y mortalidad, por aparición de trastornos respiratorios agudos y crónicos, tanto en adultos, como en niños y adolescentes. Se han encontrado asociaciones entre el Índice de Masa Corporal y la presencia de sibilancias en el pecho.

