El plan de vacunación inició exitosamente con quien tenía que iniciar, con los médicos, enfermeras y todo el sector salud. Sin el esfuerzo sobrehumano y la consagración de estos héroes anónimos la situación de la pandemia en el país hoy sería trágicamente diferente.
En el papel, el plan parece cumplir con todos los requerimientos; la organización y logística parecen correctas y si le agregamos la voluntad política, determinación y entrega del Presidente a esta lucha, tendremos el cuadro perfecto. Solo resta esperar que las cosas salgan como fueron planeadas y nadie le eche un “peñón” al sancocho.
Que la oposición no intente politizar el plan, que los dominicanos no saquemos a relucir nuestra peor cara, que respetemos el protocolo establecido, que no queramos aprovecharnos de posiciones, jerarquías políticas o sociales o de rangos y que sepamos comportarnos como ciudadanos conscientes y responsables contribuyendo a que las cosas fluyan según lo establecido.
Seamos proactivos, nuestra salud y nuestras vidas están en juego, no seamos tercos, no seamos ignorantes, no nos dejemos llevar de voces agoreras.
Estas vacunas se han aireado, discutido e investigado en casi todo el mundo. No es posible que tantos médicos, investigadores y científicos de tantos países distintos, de casi todas las razas e ideología en todo mundo estén equivocados. Los que están en contra de la vacuna son minoría. En la ecuación, claro está, no se puede obviar el factor “intereses económicos”.
Dejémonos llevar por la ciencia no por las pasiones o creencias. No permitamos que la ignorancia nos mate. Ahora por alguna absurda creencia religiosa o cegado por la ignorancia el que no se quiera vacunar, no se vacune, pero sin interferir en aquellos que quieren proteger su vida y la vida de sus seres queridos.
A los políticos que no traten de politizar el proceso pretendiendo pescar en río revuelto aun a costa de la salud de la población porque recibirán el repudio popular
A los funcionarios civiles y militares, a los legisladores, a la elite económica y a los sectores de poder que no intenten aprovechar su condición para lograr vacunación fuera del plan establecido porque, esperamos, el presidente no lo permitirá y el país seguramente los condenará.
Por: Héctor Pérez Tovar
Ptovar2002@yahoo.es

