Cuando a las 8:27 de la noche la cantante española Paloma San Basilio subió al escenario del anfiteatro Nuryn Sanlley ya la orquesta de casi 60 músicos, dirigida por el maestro José Antonio Molina, había ofrecido un delicioso entremés, de dos temas, incluido un merengue, que dejó al público preparado para el plato fuerte.
Fue una noche inolvidable en la que hasta el clima se confabuló para lucir un cielo lleno de estrellas y una agradable temperatura.
Con las notas de “En algún lugar cerca del arcoiris”, de la película El Mago de Oz, San Basilio entró al escenario y muy emocionada señaló que cada vez que viene al país es como la primera y que espera que no sea la última.
Expresó que en ese escenario se sentía más cerca del público que llenó el áforo, “gracias por acompañarme, vamos a tomarnos un café juntos, junto a unas señoras y señores estupendos y el gran maestro José Antonio Molina”. Y así inició su actuación, con el tema “Sabor a mi”, a los que siguieron: “Contigo en la distancia” y “Tu me acostumbraste”.
La cantante no cesó de dar gracias y dijo que cantaría en inglés, porque tiene a su hija viviendo en Los Angeles y su nieta no habla español. Dijo que los abuelos tienen que fastidiarse y aprender y advirtió que siempre hay algo que se puede aprender, aún a los 60, 70 y hasta los cien años.
Continuó con temas como: “El día que me quieras”, “Será que hoy” de Armando Manzanero que habla de los días malos, “Cariño mío”, “Demasiado herida”, “Como la hiedra”, “Beso a beso”, “Me siento libre” y a capella: “Nadie como tu”. La cantante mantuvo una complicidad con el público de principio a fin.
Con el tema “Luna de miel”, ya no pudo evitar el calor y tuvo que quitarse el collar de perlas que llevaba.
Fue el momento para cambiar de vestuario y retornar con un traje marrón con lentejuelas, que dijo la hacía sentir como sirenita, para interpretar “Canción del Sur”, tema que busca concienciar de que el mar se está convirtiendo en la tumba de muchos.
Siguió con mediterráneo y en inglés “En algún lugar del arcoiris (Somewhere over the rainbow), “Las gafas de John Lennon, Let´s it be, Stand by me”, este último en spanglish. Siguió con “Dancing in the rain” y No llores por mí Argentina”.
“Creo que nos tenemos que ir, los vecinos dicen que hacemos bulla y tienen razón”, dijo Paloma San Basilio, para despedirse con un homenaje a esta tierra, con el tema “Ojalá que llueva café”, en su estilo particular, pero el público no se quería ir, por lo que interpretó el tema “Alfonsina”, finalizando a las 10:07 de la noche.
El dato
Hermosa
Paloma San Basilio lució bella y con una figura envidiable, en los dos cambios de vestuario que exhibió. Junto a la orquesta estuvo su director musical y pianista Juan Guachi.

