La sociedad de Santiago, que ha sido paradigma en la planificación de su desarrollo económico y organización territorial, acomete ahora el reto de afrontar el auge de la delincuencia mediante la ejecución de un programa integral de prevención de crímenes y delitos.
Con los auspicios del liderazgo social se ha creado el Voluntariado por la Seguridad de Santiago (Voses), que realiza ingentes esfuerzos por disminuir el preocupante clima de violencia que afecta el sosiego ciudadano y vulnera el clima de inversiones.
Esa entidad ejecuta un conjunto de proyectos en procura de disminuir la criminalidad que incluye la confección y distribución de una guía de seguridad ciudadana que contiene una serie de precauciones que deben adoptar los ciudadanos para no ser víctimas de la delincuencia.
Voses ha realizado valiosos levantamientos sobre el mapa de la delincuencia en Santiago, lo que permite aplicar programas de prevención con mayores garantías de éxitos en barrios y sectores residenciales de ese municipio.
Sin pretender sustituir o reemplazar al Ministerio Público ni a la Policía, ese voluntariado ha colocado a la sociedad civil de la Ciudad Corazón en papel de activo colaborador en la ejecución de las políticas públicas relacionadas con el orden público y la seguridad ciudadana.
Los directivos de Voses, Juan Carlos Ortiz, Marcos Cabral y Massiel Reyes, quienes participaron como invitados en el almuerzo semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, han reivindicado el carácter cívico y apartidista de esa entidad, así como su firme propósito de ayudar a disminuir la creciente delincuencia que agobia a Santiago.
Oportuna ha sido la censura de ese Voluntariado a las expulsiones de ciudadanos haitianos que promueven juntas de vecinos en barrios de Santiago, porque a ningún ciudadano le es dable aplicar ley o justicia por propia iniciativa.
Al saludar y resaltar la labor que realiza el Voluntariado por la Seguridad de Santiago, se aboga para que tan provechosa y oportuna iniciativa se reproduzca por toda la geografía nacional.

