Opinión

La suerte

La suerte

Una serie de sucesos políticos y económicos han coincidido en los últimos días como manto de buena suerte en contraste con el accionar de un liderazgo que parece más cercano a la confrontación que al arbitraje como forma de solución de los conflictos económicos, sociales y políticos.

Esa cadena de acontecimientos positivos se inició con el informe laudatorio sobre el desempeño de la economía dominicana en 2018 ofrecido por la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), aun cuando advierte sobre riesgos y vulnerabilidades.

Otra buena noticia ha sido el anuncio de que en término de 90 días una misión de la agencia de promoción de inversiones de Estados Unidos arribará al país para dar cumplimiento a la decisión del presidente Donald Trump de conceder tratamiento prioritario a República Dominicana en materia financiera.

La visita de una comitiva del Gobierno chino que revisó con el presidente Danilo Medina el curso de 19 acuerdos sobre comercio y cooperación, se recibe también como una buena nueva, porque no es común que las potencias más grandes del mundo cortejen casi simultáneamente a este pequeño Estado insular.

Todos los vaticinios apuntaban a que Estados Unidos retornaría en 2019 a la recesión económica, lo que afectaría severamente a la economía dominicana, pero lo que se señala ahora es que su economía seguirá en alza, que se reflejaría positivamente en las remesas, turismo, inversión extranjera e importaciones.

El Banco Central afirmó que la economía creció 5,9% durante los dos primeros meses de este año, lo que se alinea con el vaticinio del FMI de que el crecimiento económico para 2019 sería de 5,5% en proporción al Producto Bruto Interno (PIB), otra señal de buena suerte.

Como la buena suerte es una variable que debe tomarse en cuenta en cualquier circunstancia, se resalta que desde antier llueve en la región norte y que 12 provincias han sido puestas en alerta por precipitaciones provocadas por una vaguada, lo que augura el fin de la sequía.

La suerte mayor que espera y merece la sociedad dominicana sería que el liderazgo nacional sumara voluntad y esfuerzo para concertar los imprescindibles pactos fiscal, eléctrico, laboral y de seguridad social. Vale advertir que la suerte no dura para siempre.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación