Opinión

La verdad es dura de ver

La verdad es dura de ver

La verdad confunde al Diablo. Sabio y certero dicho habitual entre nuestros hombres del campo, que nos viene a propósito de las violentas reacciones del PLD, que ya cobra una vida. El terror intenta teñirnos de morado frente a la firme voluntad de cambio prevaleciente.

Uno de sus dirigentes más respetado en las bases, Luis Ynchausti, advirtió sobre la radicalización de ese partido y el candidato Danilo Medina, en la misma medida que el partido de gobierno se vaya dando cuenta que va a perder las elecciones presidenciales del 20 de mayo.

Reacción que se ejercerá  contra todo el que no esté identificado con su candidatura morada. Entrampados en las simulaciones, se han creído sus propias mentiras.  Las firmas encuestadoras que le dan el primer lugar no responden a la realidad. Mucho menos a la percepción de la gente.

Estamos frente a una difícil  relación entre la sinceridad y la simulación, en la que evidentemente el viento favorece al triunfador, como decir al pueblo y a su candidato Hipólito Mejía. El contagiante ¡Llegó Papá! se escucha en las calles como un alegre grito de libertad.

Apabullar a la población con un bombardeo publicitario y mediático, al estilo fascista y nazista, se les ha ido revirtiendo en contra del PLD y del candidato Medina. Como todas  las ecuaciones proyectan su salida poder, no escatiman medios ni recursos para tratar de burlar los resultados del 20 de mayo, comprando voluntades, sin prescindir de la parte más corrompida y oscura del oficialismo.

 Medina anticipó su derrota al aceptar  la imposición de Margarita de Fernández como compañera de boleta. Este binomio representa el continuismo sin poder convencer al electorado de sus propuestas de cambio. Así como no se cambia con lo mismo, nunca el apocamiento se ha percibido históricamente como carta de triunfo.

El don de la persuasión y la voluntad de trabajo están del otro lado de la acera. Allí concurren los votos, en buena lid. El PLD sólo apuesta al fraude para arrebatarle el triunfo a Hipólito, el PRD y sus aliados. Con una prensa parcialmente amordazada, es necesario recurrir a los medios más acreditados en todo el mundo y a las agencias de prensa para denuncia tales intentos coma parte de la dictadura que ya nos arropa.

El Nacional

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