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La verdad sobre  muerte  de Sagrario

La verdad sobre  muerte  de Sagrario

La UASD, desde su fundación el 28 –Octubre-1538 como “Real y Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino, ha sido objeto de permanente hostigamiento y persecución; se intentó desconocer su título de “Primada de América” y, circunstancias histórico-políticas provocaron cambios de su nombre.

La actitud hostil, de intolerancia y retaliación del Dr. Balaguer contra la Universidad del Estado y del estudiantado en específico, se origina al término del ajusticiamiento del dictador Trujillo, y él continuar como Presidente de la República.

A los once días los estudiantes universitarios organizaron el “primer mitin de repudio” al mismo y, a la familia Trujillo y sicarios;  el 16 de octubre destruyeron las efigies del dictador ajusticiado, y protestaron por la designación  del Lic. José Manual Machado como rector de la Universidad, y exigiendo la Autonomía Universitaria; la policía reprimió y  Balaguer emitió el decreto  7189 que dispuso el cierre de la universidad hasta el 7 de enero de 1962.

Asediado por el estudiantado y el pueblo, y antes de pedir asilo en la Embajada de la Santa Sede, Balaguer  la Ley 5778 de Autonomía Universitaria, como parte de una estrategia para retener el poder junto al Congreso trujillista, pero en pocos días fue derrocado.

 La copa se terminó de llenar con la Resolución No. 4 de enero del mismo año, mediante la cual dicho organismo  suspendió como profesor de la universidad  al dictador ilustrado, Joaquín  Balaguer.

Lo anterior, entre otras razones, provocó que el régimen de Balaguer produjera 7 ocupaciones policíaco-militares contra la UASD, siendo la primera el 16 de octubre del 1961.  La segunda se produjo el 28 de septiembre  de 1963”, al ser derrocado el 25 de septiembre el Gobierno de  Juan Bosch. La tercera por  la invasión norteamericana de 1965. La cuarta el 14 febrero 1968.

La quinta en abril del 1970” para imponer la reelección presidencial. La sexta sucedió en 1971 en el Centro Universitario  Regional del Nordeste, CURNE, en San Francisco de Macorís , pero la más sangrienta y destructiva fue  del 4 de abril de 1972.

Para  ese día Sagrario Ercira cursaba el 6to. Semestre de economía; participaba  como delegada estudiantil, en una reunión extraordinaria del Consejo Técnico de la Facultad de Economía, en cuya agenda tenía la defensa de los derechos académicos de 2 estudiantes. 

La intolerancia es la culpable del mayor derramamiento de sangre de toda la humanidad.

El 4 de abril del 1972 la UASD laboraba con toda tranquilidad en un período de inscripción y reinscripción, pero a las 10:00 de  la mañana la  Policía  tiende un cerco   sobre el alegato de buscar a Tácito Leopoldo Perdomo Robles,  que cometería un supuesto magnicidio en la persona del Presidente de la República.

El Jefe de la Policía, general Nivar Seijas,  había recibido instrucciones del Presidente: “En la UASD está Tácito Perdomo, que vino desde Cuba hace 2 meses, para matarme. Usted me coge preso a ese hombre  como sea …”. 

El Consejo Universitario, presidido por el rector  Jottin Cury, en sesión extraordinaria de urgencia, decidió que ningún sector hiciera actividad alguna al margen de dicho organismo, buscar el levantamiento del cerco, ofrecer facilidades en caso de alguna pesquisa judicial al recinto universitario, que todos teníamos que estar concentrados en el Alma Máter y, que el vocero sería el Rector, lo que fue refrendado a unanimidad en  una Asamblea en el Aula Magna. 

Todo fue acatado y ese día en la UASD no hubo ninguna agitación, ni protesta ni volante mariposa, ni piedra ni marcha alguna, ni piruetas militares. El Consejo Universitario y el Rector controlaron la situación.

Las horas se hacían tensas. Periodistas lograron que a las 2 p.m. se permitiera la salida del recinto en una fila, previo chequeo.

Entonces de los 10 primeros estudiantes detienen  8 y los introducen de manera violenta en una guagua policial {perrera}, entre ellos un primo-hermano de Sagrario. Ante tal situación decidimos retirarnos de la fila, permanecer concentrados en el  Alma Máter y no abandonar la universidad hasta tanto fuera retirado el cerco policial.

A las 4:00 el rector le reiteró al jefe de la Policía que Tácito no se encontraba en el recinto, y que se produciría una masacre contra indefensos ciudadanos si las tropas policiales penetraban por la fuerza. El general sentenció con arrogancia: “Tienen 5 minutos para entregarme a Tácito,  de lo contrario las tropas policiales entrarán.   Sagrario penetra  al Registro Universitario y hace una última llamada al hogar para tranquilizar a nuestros  padres y hermanos.

Llega la hora 4:10 desde la  Alma Máter con Correa y Cidrón, las tropas policiales inician rápida penetración al campus universitario: Cascos Negros, comandados por el coronel Julio Carbuccia Reyes; Servicio Secreto, por el coronel Rolando Martínez Fernández y, Operaciones Especiales , por el Tte. Coronel Francisco A. Báez Maríñez.

Se atrincheran frente a frente a los universitarios en el  Alma Máter, que al unísono iniciamos el canto del Himno Nacional. Interrumpidos a mitad de la primera estrofa por el estruendo de una bomba, tiros, bombas, tiros, tiros, …. Sagrario recibe un disparo mortal  en el hueso occipital que se aloja en el frontal. A las 4:30 p.m. cesó la “gran batalla unilateral”. 

¡Ayúdenme, se muere mi hermanita!. Danilo Santiago, desafiando la represión policial  se nos acerca y  exclama: “pero si es la compañera Sagrario”. Entre los dos la levantamos y logramos conducirla al centro médico donde expira luego de 10 días de agonía.

El Nacional

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