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Abinader en sus aguas y poco profundas: Oposición sin propuestas

Abinader en sus aguas  y poco profundas: Oposición sin propuestas

El periodista Juan Taveras Hernández

El principal obstáculo que tiene el Partido Revolucionario Moderno para mantenerse en el poder más allá del 2028 es el propio partido de gobierno que debe resolver sus problemas internos garantizando la unidad y fortaleza de su estructura interna.

El presidente Luís Abinader navega sobre aguas poco profundas en un mar sin olas que atenten contra su gobierno. Son aguas tranquilas, sin amenazas que atenten contra la estabilidad de su gobierno.

La oposición está desarticulada, dividida, sin un liderazgo que amenace la gobernabilidad y la paz social. Las cifras que emanan del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y  el Banco Central dominicano, dicen que el país va bien o mejorando en crecimiento económico, aumento de las reservas monetarias, aumento del empleo, reducción de la pobreza y la marginalidad, aumento consistente del turismo, inflación controlada, reducción y castigo ejemplar del flagelo de  la corrupción, según Transparencia Internacional, paz social, aumento de la inversión extranjera, gracias a la estabilidad política, la garantía jurídica y el  fortalecimiento de las instituciones públicas, en un Estado Democrático de Derechos, que se fortalece cada día más.

Con ese cuadro político, económico y social, general, el presidente Abinader y su partido, el PRM, marchan sobre ruedas, sin mayores obstáculos, sin muchas vallas que saltar en la carrera de los cien metros.

Se requiere de una oposición moderna, novedosa, inteligente y con calidad ética y moral para la critica constante.

Dos partidos se disputan el liderazgo principal en la lucha por el poder. A saber, el Partido de la Liberación Dominicana, (PLD) y el Partido Fuerza del Pueblo, el primero liderado por Danilo Medina  y el segundo por Leonel Fernández, padre de la corrupción moderna, jefe de la Fundación Global Democracia y Desarrollo, (FUNGLODE), “cuerpo del delito”, como la llamó el doctor Guillermo Moreno.

Tanto Fernández como Medina, estuvieron en el poder, el primero durante 12 años, tres periodos, el segundo durante 8 años, dos periodos.

En total, 20 años. (La peste morada) donde la corrupción fue lo único que subió escandalosamente, convirtiendo el país en uno de los más corruptos de América y del mundo, según Transparencia Internacional.

Durante esos 20 años, todos los parámetros, educación, salud, pobreza, marginalidad, desempleo, costo de la vida, endeudamiento externo, etc., fueron negativos.

Los escándalos de corrupción en las instituciones del Estado se sucedían uno detrás del otro, sin que el Ministerio Público actuara. El Sistema Judicial fue secuestrado durante la “peste morada”.