A cinco meses de que 6,4 millones de electores asistan a las urnas para escoger entre Hipólito Mejía y Danilo Medina, al próximo presidente de República Dominicana, ninguno de los dos ha dicho con claridad qué hará con los más de 400 mil millones de pesos que administrará cada año, en el Presupuesto Nacional.
El 4% del Producto Interno Bruto (PIB) para la Educación es un asunto de ley, por lo que no puede ser parte de las propuestas ni promesas de candidato alguno.
¿Qué pasará con el pago de la deuda externa, que para el año 2012 se llevará, sólo en amortizaciones, 102 mil millones de pesos; eso es alrededor del 5% del PIB?
Para cualquiera de los dos que gane las elecciones, le sugiero que no estaría demás conversar con el equipo económico de la reelecta presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, porque quizás a ellos les crean cuán importante, para el desarrollo de una nación, es el sistema educativo.
En presencia del vicepresidente dominicano, Rafael Alburquerque, la mandataria argentina reafirmó el compromiso de seguir invirtiendo el 6.4% del PIB de su país en la formación de los niños y jóvenes en áreas como tecnología de punta y carreras técnicas.
También afirmó que su país no destinaría más del 2% del PIB para el pago de la deuda externa, y pidió comprensión a los acreedores internacionales, destacando que, si no educa a su pueblo, éste no podrá generar las riquezas necesarias para en el futuro seguir cumplir con los pagos.
Estos son elementos que deben formar parte del debate electoral dominicano. La gente tiene que saber qué hará el nuevo Gobierno con la deuda, con la educación, con la salud, la vivienda, el deterioro de la seguridad ciudadana, la corrupción gubernamental, y la delincuencia policial, entre otros temas fundamentales para el desarrollo de una sociedad moderna.
Este pueblo está harto de que los candidatos se las pasen entre acusaciones y contraacusaciones sobre cuál es más malo de los dos.

