El 26 de junio del 2003, LeBron James llegó a la NBA como la primer selección del draft con confeti y trompetas, el Rey había llegado a Cleveland e iba a cambiar el destino de la liga. Lo impresionante es que, ahora que él cumplió 30 años este martes 30 de diciembre, LeBron no solo ha cumplido con esas expectativas, las ha sobrepasado.
El final de la adolescencia de James lo vio aclimatarse a la liga, y a partir de los 20 él despegó y se embarcó en un arduo viaje de una década que lo terminó alejando de su hogar pero acercándolo a su sueño de salir campeón no una, sino dos veces en Miami.
Ahora, a los 30, LeBron es un hombre de negocios sumamente astuto que ¨regresó a casa¨ para cementar su legado. Si este es el capítulo final de su carrera, él quiere que sea de película.
Si te preguntas ¨¿Capítulo final? ¿De que estás hablando? El tipo puede jugar por 10 años más¨, eso es verdad, él puede jugar hasta cuando se le de la gana, pero queda por verse si en verdad lo hará.
Además, no es como que esté por irse a algún otro equipo. Él volvió a Cleveland para quedarse.
Yo diría que si LeBron llega a ganar un título con los Cavaliers en los próximos dos o tres años, él podría llegar a emular a su héroe Michael Jordan y retirarse antes de lo que todos esperaban y así quedar inmortalizado en la historia con un final feliz.
Su durabilidad está fuera de todo cuestionamiento, él no ha jugado menos de 75 partidos en ninguna de sus 11 temporadas anteriores con los Cavaliers o el Heat, y eso no parece que esté por cambiar durante esta campaña, ya que él ha disputado 29 de los 30 encuentros de su equipo este año.
Sin embargo, tengamos en cuenta que sus 12 temporadas en la NBA no son las mismas que las de cualquier otro jugador, ya sea uno ordinario o referente de su equipo.
LeBron llegó a su cumple con 34,364 minutos acumulados en la duela durante su carrera, ningún otro jugador activo menor de 33 años tiene más que él.
Chris Bosh, su ex compañero en Miami, también tiene 30 años y es el que lo sigue más de cerca en ese rubro con casi 5000 minutos menos. Esos son unos 120 partidos menos en total, una temporada y media.
Bosh fue seleccionado en el cuarto lugar del mismo draft que LeBron y fue el pilar de los Toronto Raptors entre el 2003 y el 2010, pero a la misma vez él pudo refinar su juego, conservar su físico al alejarse de la zona pintada y su mente al dejar de ser el único referente para ser uno de los tres componentes principales del Heat tras unirse a James y Dwyane Wade en Miami.
LeBron hizo todo lo contrario, el desgaste físico jamás dejó de ser sumamente exigente y en Miami él chocó con grandotes en la zona pintada con cada vez más frecuencia al refinar su capacidad en el poste bajo, y ahora en Cleveland él ha perdido peso para permitir que su cuerpo no absorba tanto castigo.
Mientras tanto, el desgaste psicológico se ha ido incrementando año tras año desde su llegada a la NBA.
Ya sea por las frustraciones tempraneras en los playoffs con los Cavaliers, la presión de ponerse al Miami Heat al hombro la temporada pasada al encontrarse con un Wade disminuido o por las nuevas exigencias que él tiene actualmente como capitán veterano de un plantel joven en Cleveland, el desgaste mental jamás ha acabado.
El tiempo no perdona y en algún momento tu mente dice ¨basta¨ , y su físico va reflejando poco a poco a ese desgaste con molestias en la rodilla y el cuádriceps durante la actual campaña.
Lo más probable es que su declive no sea pronunciado ni precipitado por una gran lesión, sino que en algún momento dejará de ser Superman para ser un héroe más vulnerable mientras a la vez nunca será Clark Kent.
LeBron es uno de apenas tres jugadores que fue nombrado como Jugador Más Valioso de la NBA cuatro veces antes de cumplir 30 años, los otros dos son unos tales Bill Russell y Kareem-Abdul Jabbar.
Kareem justamente también es el máximo anotador de la historia de la liga con 38,327 puntos en su carrera, pero él había anotado menos de la mitad de ellos para cuando cumplió 30 (tabla).
James ha anotado casi 5600 puntos más que él y ningún otro jugador se le arrima en ese rubro a esta altura de su carrera, ni siquiera Kobe Bryant.
A diferencia de Kobe, el número 23 de los Cavs respeta y está bien al tanto de la historia de la NBA pero no se obsesiona con ella y no me imagino que él prolongaría su carrera por la simple vanidad de perseguir un record, por más prestigioso que este sea.

