Carlos A. Nava
ESPNDeportes.com
CLEVELAND.- Otra noche más y otro histórico juego de LeBron James en las Finales NBA.
James guió a los Cavaliers a su primera victoria en casa en la historia de la serie de campeonato con otra soberbia actuación y más allá de los números sigue mostrando que puede cargar con su equipo hasta en los peores momentos.
El súper estrella del basquetbol mundial resistió por tercer partido consecutivo cualquier cantidad de variaciones defensivas de los Golden State Warriors en la victoria de sus Cavaliers 96-91 este martes por la noche en el Quicken Loans Arena.
James anotó 40 puntos, para sumar 123 en la serie, la mayor cantidad en la historia de los primeros tres partidos de las Finales; además agregó este martes otros 12 rebotes y seis asistencias.
Estuvo sobre la duela casi partido completo, de no ser por poco menos de dos minutos que se atrevió a descansar al final del tercer periodo, cuando los Cavaliers se dieron cuenta de qué tan difícil puede ser su vida si en algún momento en la serie falta James.
“No se si puedo continuar produciendo esta clase de números”, dijo James. “Pero seguiré haciendo cualquier cosa que mi equipo necesite”.
“Este es un gran momento y mis compañeros me necesitan”, añadió. “Es mi trabajo salir y liderar a estos muchachos, enseñarles todo y dejarlo todo en la cancha”.
Los Warriors rebajaron una distancia de 17 puntos a 10 puntos, en el 1:04 minutos que James descansó.
“También es mi trabajo regresar y decirles a mis compañeros ‘está bien, sigamos al siguiente partido”, dijo James. “Se los dije allá, no estamos acabados aún. Falta mucho basquetbol en estar serie”.
El entrenador de los Cavaliers, David Blatt, reconoció que deben encontrar la manera de dosificar más el esfuerzo de James, en una serie a ganar cuatro de siete partidos.
Los Cavaliers ahora están con la ventaja 2-1 en unas Finales que parecían su condena después de que Kyrie Irving salió lastimado en el tiempo.
De nueva cuenta mucho tuvo que ver el jugador australiano Matthew Dellavedova, quien ha suplido a Irving mucho más allá de cualquier expectativa, incluso propia.
Dellavedova sumó ofensiva a su gran defensiva sobre Curry, quien tuvo otra noche de los primeros tres periodos ofensivos para olvidar.
“Parece que está hecho de acero”, bromeó James. “Si la bola va hacia abajo, él es el primero en ir por ella. Se mostró múltiples veces esta noche. Es grandioso para nuestro equipo”.
Hospitalizado
La leyenda de Dellavedova se acrecentó cuando después de su soberbia actuación fue sacado de la arena en ambulancia y hospitalizado en Cleveland Clinic por calambres en sus piernas.

