Rectificar es de sabios. Pero fue un error histórico, que en modo alguno debió cometerse, la designación de una promoción de cadetes, en este caso de la Fuerza Aérea Dominicana (FAD), con el nombre de uno de los oficiales que participó en los asesinatos en la Hacienda María, de San Cristóbal, de los héroes del 30 de mayo de 1961.
Ante la indignación y protesta de diferentes sectores por la afrenta, el ministro de Defensa, almirante Sigfrido Pared Pérez, quien en principio justificó la dedicatoria al mayor general Fernando Arturo Sánchez hijo, también señalado como un torturador al servicio de la tiranía de Rafael L. Trujillo, acabó por disculparse por el infortunio.
“Hay personas que ya están en la historia, que han tenido sus sellos, unos negativos y otros positivos”, adujo Pared Pérez en defensa del homenaje al oficial que el 18 de noviembre de 1961 participó en la ejecución de Huáscar Tejeda, Pedro Livio Cedeño, Roberto Pastoriza, Salvador Estrella Sadhalá, Luis Manuel Cáceres y Modesto Díaz, héroes de la conspiración que culminó con el ajusticiamiento de Trujillo.
El oficial a quien se dedicó la XII Promoción de Cadetes de la FAD, durante una ceremonia encabezada por el presidente Danilo Medina, también había participado en el fusilamiento de los expedicionarios del 14 de junio de 1959. Es inconcebible que el tenebroso historial de un militar con una mancha imborrable fuera pasado por alto para rendirle tan bochornoso homenaje.
En tanto crecía la tormenta, el ministro de Defensa cayó en la cuenta de que se había tratado de error y pidió disculpas. Pero el error, que no hay manera de justificar, debe servir por lo menos de lección. Es inaceptable que los militares desconozcan la historia o que no sepan ponderar los auténticos valores nacionales.
La exaltación de Sánchez hijo cuestiona la formación y compromiso de los militares. Como planteó la Comisión de los Derechos Humanos se trató de un mensaje que demandaba una reparación a la sociedad dominicana. Porque los sentimientos han sido heridos por lo que el ministro de Defensa ha calificado como error.
Pero tal vez le faltó decir un error con un sabor muy amargo.

