Como ocurrió en dos de los tres campeonatos previos, los Leones del Escogido se recuperaron de etapas difíciles para llegar a la final y luego conquistaron la corona.
En el presente Campeonato del Béisbol Otoño-Invernal no fue la excepción. El combinado escarlata afrontó y rebasó todos los obstáculos para llegar a la final y desde esta noche procuran revalidar la corona ante las Aguilas Cibaeñas, su rival de la pasada serie del 2011-2012.
La serie al mejor de nueve partidos (un 9-5) iniciará esta noche a las 7:35 en el Estadio Cibao, de Santiago.
En su intento por retener la corona, los Leones del Escogido ya tienen en sus filas cinco nuevos integrantes, dos reclutados en el sorteo de equipos eliminados en el Todos contra Todos y los otros contratados por la gerencia en la Liga Profesional de Puerto Rico.
El gerente general del conjunto, Moisés Alou valoró las contrataciones y dijo que esos jugadores ayudarán a que el Escogido retenga la corona, alcance su título número 15 y de paso empate con las Aguilas del Cibao en títulos ganados entre ellos.
Los Leones eligieron al utility mexicano Jorge Cantú y al lanzador venezolano Luis Ramírez.
Cantú jugó un partido con los Toros del Este y bateó un sencillo en tres turnos. Jugó con los Naranjeros de Hermosillo en la Liga Mexicana.
Ramírez por su lado salvó 9 juegos con los Bravos de Margarita y efectividad 3.92 en 20.2 entradas en la regular del torneo venezolano. Con las Estrellas, permitió cinco carreras limpias en 3.1 entradas.
Los nuevos jugadores que se unen a los Leones son los jardineros Jesús Feliciano (boricua) y el cubano Leslie Anderson, procedentes del equipo Gigantes de Carolina; y el lanzador boricua Tomas Santiago, de los Cangrejeros de Santurce.
Escogido y Aguilas, desde 1951 se han enfrentando en un total de 11 finales, siendo esta la número 12.
Los rojos han ganado cinco y los cibaeños dominan con seis.
Estamos consciente de los difícil que puede ser la serie, pero también tenemos confianza y fe en los jugadores que tenemos, dijo Audo Vicente, capataz de los melenudos.
En la temporada del 1955-56, los Leones bajo las riendas de Frank Genovese, doblegaron a las Aguilas en una serie que terminó 4-3, siendo este el primer enfrentamiento de ambos conjuntos en una final.

