Washington,EFE. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, al igual que hicieron sus predecesores Bill Clinton y George W. Bush, suspendió por seis meses una parte de la ley Helms-Burton, de 1996, que pretendía reforzar el embargo a Cuba.
Con esta decisión, Obama siguió la línea de sus antecesores de suspender cada seis meses la sección III de esta ley, que aboga por detener las inversiones extranjeras en Cuba y por la protección de las propiedades de ciudadanos estadounidenses expropiadas en Cuba.
Así, el presidente de Estados Unidos notificó al Congreso que extenderá por seis meses, a partir del 1 de agosto, la suspensión de dicho artículo de la ley sobre el embargo a Cuba, según informó esta madrugada la Casa Blanca.
En su mensaje enviado a los dirigentes de comités de Relaciones Exteriores y de Asignaciones en el Senado y en la Cámara de Representantes, Obama dijo que esta suspensión es necesaria para el beneficio de los intereses nacionales de Estados Unidos y adelantará una transición a la democracia en Cuba».
La llamada Ley de Libertad y Solidaridad Democrática para Cuba» y conocida como Ley Helms-Burton por los legisladores que la patrocinaron, consolidó leyes y decretos anteriores que habían ido conformando el embargo unilateral de Estados Unidos iniciado en 1960 contra Cuba.
Los gobiernos de Canadá y de México han promulgado leyes para contrarrestar el efecto de la Ley Helms-Burton, y la Unión Europea ha declarado que las estipulaciones extraterritoriales que contempla no pueden aplicarse en la UE.
Tanto el presidente Bill Clinton como el presidente George W. Bush difirieron la posibilidad de que los ciudadanos estadounidenses entablen juicios sobre propiedades confiscadas después de la revolución cubana de 1959.
La cláusula está contenida en la ley Helms-Burton Act que prohibe que las autoridades estadounidenses restauren por completo las relaciones diplomáticas con Cuba mientras que Fidel o Raúl Castro estén al mando del país.
Cubanos en EU se oponen
Los grupos cubano-estadounidenses se oponen a la medida, pero la Unión Europea la apoya. Los críticos califican a la ley como un intento de Estados Unidos por imponer una política contra Cuba en otros países. La medida de Obama surgió al tiempo que la última de Bush estaba por expirar. También fue anunciada al mismo tiempo que el Departamento de Estado dijo que EU y Cuba renovaron las negociaciones de migración.

