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Lewis Medina predestinado para el oro

Lewis Medina predestinado  para el oro

BARRANQUILLA, Colombia. Lewis Medina estuvo en un tris de quedar fuera de la selección. Cerca de ni siquiera ser judoka, pero estaba predestinado a realizar cosas grandes en este deporte y en los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, sus primeros de la cita continental, dio la más significativa e inequívoca muestra de ello: una medalla de oro.

Medina hizo gala de su gran potencial, coraje y dominio de la técnica, pasando sobre todos los rivales que tuvo de frente en la categoría menos de 100 kilogramos, incluso contra el cubano José Armenteros, un medallista del Campeonato Mundial del 2014.

El dominicano se enfrascó en una dura pelea con el cubano, que además se colgó seis preseas en el Campeonato Panamericano de la especialidad entre 2013 y 2018. Su palmarés incluye también un bronce en los Juegos Panamericanos del 2015.

El resultado, un ippon al minuto y cuatro segundos, llenó de júbilo a la barra dominicana.

“Cuando se quiere, se puede, y yo quiero, quise y siempre voy a querer”, dijo para responder a la prensa sobre si la reputación de invencibles de los atletas cubanos le había afectado.
Su preparación para estos Juegos fue muy buena, pero dolorosa.

Un mes atrás, según sus propias palabras, Lewis pensó que no podría asistir a Barranquilla 2018, a causa de un estirón en la ingle, luego vino una lesión en una rodilla y más tarde también tuvo problemas con sus dedos.

“Pero la fe siempre estuvo. Hay suficiente motivación y mucho apoyo”.

Ruta dorada

Medina había dispuesto del nicaragüense Moisés Frederick, por ippon. Luis Amezquita, de Venezuela, fue su siguiente víctima en semifinales por la misma vía hasta llegar al cubano Armenteros a disputar el oro.
“Ya nos conocíamos”, dijo Medina sobre su rival. “El me había ganado en el Campeonato Panamericano, pero yo le había vencido antes”.

Sus inicios

El campeón dominicano reveló que se inició en el judo cuando tenía 11 años, en San Juan de la Maguana, cuando pasó frente a un local donde practicaban ese deporte. Su estancia allí no duró mucho, pues sus familiares le prohibieron practicarlo, obligándole en cambio a jugar béisbol.

“Pero cuando tú sientes por algo no hay dinero ni nada. Mi pasión es el judo. Narró que después que cumplió 18 años volvió a practicar ese deporte, alentado por la excampeona e Inmortal del Deporte, Dulce María Piña, ex presidenta de la Federación de Judo.

El Nacional

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