La nueva Constitución, aprobada anoche por la Asamblea Revisora, empezó con una alianza entre el presidente Leonel Fernández y los reformistas, a quienes abandonó para terminar de manos con el presidente del PRD, ingeniero Miguel Vargas Maldonado.
Los perredeístas habían amenazado con no asistir a la Asamblea Revisora, debido a que fue desestimada su petición de que la Constitución fuera reformada a través de una constituyente.
Fernández acordó con los reformistas aprobar la reforma, debido a que con esos votos el PLD obtendría los dos tercios necesarios de la matrícula de la Asamblea.
La Asamblea Revisora la integran 178 diputados y 32 senadores, los dos tercios de esos 210 votos son 140.
El PLD tiene 96 diputados y 24 senadores que suman 120 votos, le faltan 20.
Los reformistas tenían 22 diputados y dos senadores, es decir, cuatro votos más de los que necesitaba el oficialismo.
Pero Vargas Maldonado, conquistó siete diputados y un senador reformistas, logrando así detener cualquier intento de modificar la Carta Sustantiva sin su consentimiento.
Frente a esa realidad, Fernández pactó con Vargas Maldonado varios puntos de la reforma a la Constitución.
Fernández cedió al PRD los dos miembros que elegirán las cámaras legislativas como sus representantes ante el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), despojando al reformista del miembro que tenía en la Cámara Baja.
Las dos principales fuerzas políticas del país, PLD y PRD, pactaron sobre intereses comunes, dejando a un lado a los reformistas, considerados aliados naturales de los peledeístas.
A pesar de ese golpeo, los reformistas sostienen que ese despojo del miembro del CNM no rompe las negociaciones que mantienen con el PLD para un acuerdo político en las elecciones congresuales y municipales.
Los reformistas estarían resignados a ese despojo, a pesar de que han hablado de elevar un recurso de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia, conscientes de que no pueden permitir que les cuenten los votos
La reforma fortaleció el Poder Legislativo, entre otras cosas, porque quitó al Poder Ejecutivo la potestad de escoger los miembros de la Cámara de Cuentas para que el Senado lo ratificara.
La nueva Carta establece que será la Cámara de Diputados que escogerá esos funcionarios y los remitirá al Senado.
Siguen negociaciones
Los reformistas, conscientes de que no están en condiciones de ir solos a las elecciones, dijeron que mantienen las negociaciones con el PLD de caras a las elecciones del 2010, a pesar de que fueron despojados del miembro que tenían ante el Consejo de la Magistratura.
