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El primer bachatero

Título: El primer bachatero del mundo: Calderón; autores: Marivell Contreras (investigación y redacción) y José Manuel Calderón (testimonio); primera edición 2019; cuidado de edición: Marivell Contreras / Alexis Méndez; corrección de estilo: Mario de San Juan / Frank Martínez; diseño y diagramación: Grupo Nous / Estephannie Santana / Víctor Vidal; ISBN: 978-9945-8-0310-5 Impreso en República Dominicana.

Este martes 20, en el auditorio del cancha del Club Mauricio Báez a las 7:00 de la noche, a Villa Juana, lugar donde vivía Calderón, se pone a circular “El primer bachatero del mundo”, acto al que deberían asistir, todos los miembros de Acroarte, institución de la cual ella fue la primera presidenta en el periodo 2007-2009, dejando de lado, esta noche, toda diferencia del momento, mostrando al mismo tiempo solidaridad y grandeza de espíritu.

Marivell Contreras es una gestora literaria y cultural, una escritora que ha demostrado una capacidad como poeta y narradora breve, (sus cuentos breves tienen una fuerza que impacta al lector en poquísimas líneas de creación literaria y es fina, intensa y adorablemente sugestiva en sus imágenes poéticas).

Esa mujer tiene dos elementos fundamentales; un sorprendente talento y una capacidad de trabajo tan espectacular que desde fuera no se sabe de dónde la impulsa.

Este ensayo testimonial histórico, que desglosa la carrera de la figura que popularizó a partir de un enfoque musical industrial, la bachata, resulta un modelo de buena escritura popular y didáctica, resaltando el papel de un artista en un nivel de detalle que, para la crónica y el reportaje de circunstancia, es inabarcable.

Calderón no fue el primer bachatero, en strictu sensu. Hubo muchos antes que él. Pero fue el primero en plasmar el ritmo en los rieles de la industria de la música. A partir de ahí, todo lo que ya se conocer y la expansión mundial del amargue, con sus caderas movidas al parecer por el rítmico danzar de una imaginaria caja de bolas, ergonométricamente diseñadas.

Lo que es indudable es su condición de haber sido el primero que logro insertar el ritmo popular, que venía produciéndose en los campos y barrios con su carga de melancolía rítmica, con su tónica mayormente de desamor con espacios de excepción para el festejo del amor por sí mismo.

Hemos leído en dos noches el libro de Contreras y Calderón y no hay duda de que se trata de un documento imprescindible a la hora de que la historia evalué la bachata como el segundo gran ritmo nacional, en una lectura que resalta la tanto la limpieza didáctica como la segmentación de los periodos y personajes con los que interactúa el protagonista. Una notable arqueología literaria, nos revela la trascendencia de este título que supera lo efímero y anecdótico del tema que ofrece.

La información que aportan las muchas horas de grabación de Calderón y la forma en que esta mujer mulata las ordena y redacta con arreglo a un plan pensado y cuidado.

La presentación, tal cual debía ser, la hace un historiador, Juan Daniel Balcácer, por demás, director de la Comisión Nacional Efemérides Patrias, otorgando una categoría indudable que tiene el texto: la histórica.