En ocasión de celebrarse hoy, 9 de marzo, el Día Mundial del Riñón, la Sociedad Internacional de Nefrología (SIN) e International Federation of KidneyFoundations (IFKF), llamaron a la población a concientizarse sobre la importancia de los riñones, enfermedad que afecta al 10% de la población mundial y a pesar de que se puede manifestar a cualquier edad, a partir de los 75 años se puede llegar a padecer en algún grado.
En un comunicado de prensa difundido por la empresa Pfizer, se señala que el cáncer de riñón se encuentra entre los diez cánceres más comunes y que el riesgo de padecerlo es mayor en los hombres, indicando, además, que al momento del diagnóstico, la edad promedio de las personas es de 64 años, de acuerdo a datos de la Sociedad Americana del Cáncer.
Añade que cifras publicadas en el 2012 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a través de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer, indicaron que en Centroamérica y República Dominicana, de las 667 personas diagnosticadas con este tipo de cáncer, 411 correspondieron a hombres y 256 a mujeres, en donde varios factores de riesgo como el tabaquismo, la obesidad, la herencia y la genética pueden hacer que una persona sea más propensa a desarrollar esta enfermedad.
En tal sentido, manifiesta que por eso este año, se hace un llamado especial para evitar la obesidad, ya que es un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad renal, que puede causar diabetes y presión alta.
Destaca que en los individuos afectados por la obesidad, los riñones tienen que trabajar más filtrando más sangre de lo normal para satisfacer las demandas metabólicas del aumento del peso corporal y ese aumento de la función puede dañar el riñón y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica a largo plazo.
Indica que la enfermedad renal crónica es denominada un “asesino silencioso” ya que afecta al 10% de la población mundial y puede manifestarse a cualquier edad, pero a partir de los 75 años se puede llegar a padecer en algún grado.
Subraya que entre los síntomas que pueden aparecer en este tipo de cáncer destacan tener sangre en la orina, la presencia de una protuberancia en el costado del cuerpo o de espalda, dolor en el costado que no desaparece, cansancio, pérdida de apetito, pérdida de peso o anemia o incluso, una deficiencia de los glóbulos rojos.

