Semana

Lo dejamos perder

Lo dejamos perder

Productores musicales, casas disquera, estrategas del mercado, todos, los que forman parte de la industria del disco, buscan afanosamente sin lograr la formula mágica de conectar con la población del mundo joven.

Somos un continente joven y parece que hoy no son aplicables las que fueron ayer.

En el barco del desarrollo de la música se han montados muchos, pero quedan pocos.

En nuestro país, sobre todo en las últimas décadas han intentado dirigir y probar suerte los clásicos hacedores de dinero fácil y lo que han  hecho es darle un golpe mortal a la música de los dominicanos.

Hace muchos años hablamos por todos los medios y alertamos a todos de lo que podía suceder. No me hicieron caso, entendían entonces que mis conocimientos y experiencias me llevaban a conclusiones totalmente erradas.

El tiempo habla a su tiempo. Habló. Y cual es el panorama actual: desolación, inseguridad y una creatividad pasmada. 

Contaminaron el gusto popular, tienen que estar dándose muchos golpes en el pecho todos los que se beneficiaron económica y socialmente del tsunami del mal gusto y de una alocada promoción de lo inservible.

Vimos en la televisión este fin de año, en actos masivos, la frialdad de los que allí estaban presentes. Trataron de contagiarlos a ellos lanzándose al terreno.

La juventud no le hizo caso. Perdía su fortaleza, se mostraba débil. Esto es más grave de lo que se ve.

Debemos de seguir todos, con el conocimiento que la experiencia nos da y el que hemos logrado através del estudio, buscar el camino de lo que dejamos perder.

S.O.S. por Haití

La tragedia por la cual atraviesa la hermana República de Haití, plantea la gran realidad del país de la primera revuelta negra en el mundo. Haití, país que logra la primera independencia de este continente, es una población mayoritariamente negra, con una cultura y creencias distintas, de ahí su sincretismo religioso traído de las tierras africanas de Dahomey. La realidad de esa media isla viene dada desde hace más de un siglo. El 70% de esa población está por debajo de la pobreza, a nivel de miseria. El 40% de sus dineros lo reciben a través de envíos de nacionales radicados en el exterior.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación