Con el estudio que rechaza declarar Loma Miranda parque nacional, Falconbridge vuelve a defender la explotación de una zona que ha estado en el centro de encendidos debates. El Gobierno, que ha patrocinado varios estudios, luce más a favor que en contra de los argumentos de la firma.
El Senado también está en una encrucijada, pues no sabe qué hacer con el proyecto aprobado por la Cámara de Diputados que declara la zona en área protegida. Ambos tendrán que tomar una decisión al respecto, que en todo caso debe ser la que más convenga al interés nacional. Al margen de sentimentalismos.
Falconbridge señala que las comunidades florísticas de la zona no son típicas ni representativas de la biodiversidad de la región ni de la isla “por lo que no es recomendable, desde ese punto de vista, encaminar esfuerzos técnicos ni económicos para fines de conservación en un área dominada por alta presencia de especies exóticas, invasoras e introducidas”. Se trata de argumentos, como los relacionados con el agua, que también deben ponderarse.

