El candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano será, sin ninguna duda, Hipólito Mejía. Todas las encuestas, incluyendo algunas del sector privado, le otorgan un porcentaje considerable de ventaja sobre Miguel Vargas.
Lo que aun nadie sabe es quién será el candidato presidencial del partido de gobierno.
Algunos abogados creen que constitucionalmente Leonel tiene opción. Olvidan que el artículo 124 dice que el presidente de la República será elegido cada cuatro años por voto directo y no podrá ser electo para el período constitucional siguiente. El referendo aprobatorio sería un riesgo. Lo que sí podría intentar Fernández es reformar la Constitución. No en balde invirtió miles de millones de pesos en comprar el Congreso. Si dejamos las conjeturas y las especulaciones, si nos apegamos a la Constitución, Leonel no puede ser candidato. Ese es el escenario real.
De plano descarto a la esposa de Leonel. Ese es un invento peligroso porque hasta podría dividir al partido. Más allá de su condición de Primera Dama que maneja más recursos económicos que cuatro ministerios, no le veo condiciones políticas, ni de Estado, a la esposa del Presidente.
Sin Leonel ni su mujer en el escenario, nos queda Danilo. Le sigue, a mi juicio, Francisco Javier García. Este economista y abogado ha dirigido las campañas presidenciales, congresuales y municipales. Conoce la estructura del partido. Ha sido exitoso en los cargos públicos que ha ocupado. Es un pico de oro. Es un presidenciable. Un buen activo del PLD. José Tomás es el otro buen aspirante. Inteligente, mesurado. Buen ser humano. En ocasiones siento que no encaja en la estructura partidaria. Honestamente creo que entre Danilo, Francisco Javier y José Tomas debe estar el candidato del PLD. A Franklin Almeyda no le veo chance. Tiene méritos, pero el carácter no le permitirá avanzar. No es buen candidato. Jaime David Fernández Mirabal no parece buscar la nominación. Está concentrado en su medioambiente y los recursos naturales. Y hace bien.
Habrá que ver la posición del presidente Fernández, dueño del PLD. Si no puede en el 2012 lo intentará en el 2016, razón por la cual apoyará uno que le garantice su retorno permitiéndole conservar su fuerza.

