cleveland. EE.UU. (AP)-Los campeones Cavaliers de Cleveland se encuentran, por segunda serie final consecutiva, en desventaja de 0-2 ante los subcampeones Warriors de Golden State y con la serie regresando esta noche al Quicken Loans Arena en Cleveland.
LeBron James y compañía se encontraron en la misma situación en el 2016 tras perder los primeros dos desafíos por 15 y 33 puntos, respectivamente. El año pasado Cleveland se llevó el tercer choque por 30 tantos y. tras caer abajo 1-3, completó la histórica remondata para ganar su primer título en la NBA.
James pide más apoyo de sus compañeros, especialmente de Kyrie Irving y Kevin Love, quienes han aportado poco en las finales de este año. Asegura los Warriors son el mejor equipo de la liga, más ahora que tienen como refuerzo a Kevin Durant.
El regresar a casa esta noche para el tercer partido será un factor importante para unos Cavaliers que no han encontrado respuesta para detener la demoledora ofensiva de los Warriors y que ha fallado, por momentos, en descifrar su sólida defensa.
Lue ya adelantó que mantendrá a Smith en el cuadro titular, pero Morales resaltó que, dado que Golden State lo ha sacado en lo que va de la serie, Lue podría optar temprano po insertar a Shumpert en busca de más producción ofensiva y defensiva.
“Solo tenemos que evitar perder el balón”, dijo Lue el martes tras una práctica con miras al partido de hoy a las 9:00 de la noche.
«Creo que tomando buenos tiros cuando entremos en ritmo, no perder el balón y no dejarles que nos contragolpeen. Esa es nuestra forma de jugar. No vamos a cambiar nuestro estilo por el rival en frente. Y tengo la confianza de que podemos jugar de esa forma, y lo conseguimos el año pasado”.
“Mucha gente dijo que no seríamos capaces. Pero ese es nuestro estilo. Esa es nuestra identidad. Y no vamos a cambiarla porque enfrentamos a Golden State”, subrayó.
UN APUNTE
Hazaña
Los Warriors llegan a Cleveland liderados por Stephen Curry con miras de convertirse en el primero en ganar 15 partidos consecutivos de playoff, algo que no lograron los Spurs de los años 2000, ni los Jazz de los 90.

