Opinión

Los conflictos de Fabiola

Los conflictos de Fabiola

Fabiola Fernanda María de las Victorias Antonia Adelaida de Mora y Aragón, aristócrata madrileña, se casó con el rey Balduino de Bélgica en 1960. Estaba en Formentor, Palma de Mallorca, leyendo al mayor de sus poetas místicos Miguel de Costa y Llobera, de la Escuela Mallorquin de poetas de tradición clásica en lengua catalana y española (y su extraordinario poema El Pino de Formentor) , cuando apareció en la televisión la imagen de los funerales de la reina Fabiola de Bélgica.

El noticiero hacía una reseña fotográfica de su biografía y subrayaba el ferviente catolicismo de esta dama, quien alcanzó notoriedad mundial cuando en 1990 hizo que su esposo renunciara por 36 horas al trono para que no firmara la ley belga sobre el aborto.

Como mujer caribeña, que intentó durante dos décadas tener un hijo o hija, esta noticia me llamó poderosamente la atención, ya que el mismo noticiero reseñaba que Fabiola había intentado fervorosamente tener un heredero, o heredera, al trono y había tenido no uno, sino cinco, abortos terapéuticos, autorizados precisamente por el rey.

En el funeral estaba, como era de esperarse, toda la monarquía europea, y una vasta representación del Vaticano y del Opus Dei, organización con la cual simpatizaba abiertamente la reina, la cual era considerada hija favorita de la Iglesia por su ferviente catolicismo apostólico y romano. Por cierto que a ningún miembro del clero, o a ninguna organización de felices y bien alimentadas mujeres embarazadas, gritando “déjalo nacer” para luego no hacer nada al respecto, o con los huérfanos de la madre que ha de morir, o con los niños en extrema pobreza que han de nacer, se le ocurrió nunca hacer una denuncia de la reina desde el púlpito, o hacerle una manifestación pública de repudio, porque se optara por su vida en cinco embarazos interrumpidos.

¡Caramba! Mientras esto sucede en los países de la mal llamada civilización, aquí en Dominicana todavía no se aprueba el aborto terapéutico, como un derecho humano fundamental de las mujeres con riesgo de morir por embarazo, o víctimas de una violación, o de incesto, y se ha pospuesto para “estudios posteriores” una decisión que es una práctica médica regular en la mayoría de los países del mundo.

Entiéndase que es una medida de salud pública que favorece a las mujeres de todas las clases, sobre todo a las más pobres y a las víctimas de violencia sexual, hoy condenadas a clínicas barriales que son generalmente cuchitriles donde arriesgaran la vida, mientras las de clases más afortunadas viajan a Miami, Panamá o New York.

Y después dicen que todas somos iguales en el reino de El Señor.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación