Desafiaron al jefe
Señor director:
A una distancia sideral de las elecciones nacionales, los problemas del PRD se acumulan en su dirección principal, todo por querer tomar las riendas de su presidencia los aspirantes a la candidatura presidencial y, peor aún, con la obligación de contrarrestar una mala imagen por sus balances de gobierno; además, y mucho peor, que el PRD no gana crisis, y menos si las crea él.
El Jefe ha sido desafiado y no con cara de alumno por quien se considera responsable de mejorar los resultados electorales del espiritado PRD. Demostrando su enfado, el Jefe responde junto a otros dirigentes dolidos por el anuncio de la reconexión partidaria con la sociedad, que parece ser el fundamento político que le sirve a Miguel Vargas Maldonado como reto para medirse en público a sus compañeros.
Los próximos meses serán determinantes para la batalla que se librará no precisamente en el campo de las ideas, sino del oportunismo personal, grupal y faccional en que se convierten los ejercicios convencionales de esa organización política.
Las peleas, no sólo a banderazos sino a sillazos, tiros, trompadas y con la incómoda necesidad de demostrar lo evidente: el engorroso fastidio que origina la lucha intensamente en un partido que se discute tanto a sí mismo.
Siempre estos procesos llevan consigo el fragor que sirve de munición a los profesionales de la agitación enquistados en esa estructura, en donde el sobresalto y la estridencia son prácticas partidarias.
Es raro que no se armen líos, -que sería insólito si nos felicitamos de no tenerlos tratándose de una conducta política en la que no ser perredeísta es un oprobio y constituye hasta una hazaña del adanismo que acompaña la militancia blanca de ser única en no mantener una convivencia ejemplar bajo el marco pacífico de la democracia.
Es difícil la ausencia de crispación política que rara vez no transfieren a la población que tiene que aceptar esas pasiones identitatarias, encontrándonos con la desalentadora realidad de que pronto viene la división. La guerra soterrada nos anuncia que habrá cisma. Sin pecar de exagerado podríamos adelantar siglas para el nuevo hijo perredeísta.
Pero aquí mismo comienza la presión contra los jueces electorales, que es también un ataque a la ciudadanía que los necesita para que se cumplan las funciones oficiales, sacándolos de la tranquilidad responsable que solo propicia la democracia y el sistema constitucional, para la legitimación de cualquier decisión en la materia.
Esto es casi imposible lograrlo.
La desmesura en el enfrentamiento indigno está instalado en una campaña interna en la que cada día sube la puja por atraerse a los compañeros de la base dejados a su suerte, como siempre con la retórica del que haga el reproche más duro contra el Gobierno y el Presidente, atizado como caja de resonancia para complacer apetitos personales.
La grey blanca -fértil en acontecimientos tristes- por sus históricos desprendimientos que son los demonios históricos que le persiguen; se hable con quien se hable, carece de la honorabilidad política para convencer al pueblo de que sus trifulcas no son tales, sino debates que movilizarán las conciencias más lúcidas de la República. ¡Cuán equivocados están!: los ciudadanos somos conscientes de que en esa organización se actúa sin percibir que ya ni su éxito ni su fracaso suponen mayor esperanza para que los dominicanos alcancen mejores niveles de vida. Sus gobiernos han restado incentivos para cambios reales desde el poder. ¡Basta ya!
Atentamente,
Manuel A. Fermín
***
El PRSC
Señor director:
No sé si mucha gente estará de acuerdo conmigo, pero estoy entre quienes piensan que el Partido Reformista Social Cristiano sólo puede reunificarse alrededor de un liderazgo fuerte y ese liderazgo sólo puede ser el del doctor Leonel Fernández, y el único líder actual que imita a Balaguer con tanto éxito que hasta se le parece, porque sabe ordenar sin lucir grosero y es capaz de imponer sus posiciones sin que parezca que lo está haciendo.
El PRSC no funciona sin alguien a quién obedezcan dirigentes y base.
Quienes se nieguen a nuclearse alrededor de Fernández se quedarán fuera de la organización, porque esa organización no puede andar manga por hombro. Eso lo deben saber disidentes y no disidentes.
Atentamente,
Rafael Castillo Paulino
