Inconformidad
Señor Director:
No cabe la menor duda de que las protestas, huelgas y paros que de manera escalonada se han producido recientemente en diferentes puntos del país, resultan de la inconformidad y la desesperanza de un pueblo que exige con prontitud obras de gran importancia desde el punto de vista social, pero que además fueron prometidas durante la campaña electoral por el presidente Leonel Fernández.
Es un absurdo responsabilizar al Partido Revolucionario Dominicano (PRD) de ser los auspiciadores de los paros y huelgas. Hay que admitir que existen razones de sobra para que los pueblos y los barrios expongan de manera colectiva sus necesidades.
Yo considero que el verdadero responsable y promotor de las protestas lo es el gobierno del Presidente Leonel Fernández, por no ser capaz de resolver las prioridades y promesas que durante nueve años de gestión pública no ha podido cumplir en lo más mínimo.
Además, el gobernante, en sus tres gestiones de gobierno, ha dado muestra y cátedra de que los problemas de los pobres no son sus prioridades.
Más bien, en lo único que se ha interesado es en la obra de los megaproyectos, para así poder cumplir con sectores poderosos que lo ayudaron durante la campaña electoral en su proyecto releccionista.
Ahora bien, da pena y vergüenza que el presidente Fernández, maestro de la conceptualización, diga y proclame ante los legisladores y ante el pueblo que la estabilidad macroeconómica y la recuperación de la confianza han blindado la economía nacional contra los efectos de la crisis mundial.
Además, ha llegado a proclamar que para que la economía dominicana fracase tiene que fracasar el mundo. ¡Esto es una burla de marca mayor!
Es una burla, porque lo dice ante un pueblo que pide de rodillas que ponga los ojos en las diferentes peticiones prioritarias como son: salud, educación, acueducto, caminos vecinales, alumbrado de calles. Todas en su mayoría justas.
En cambio, la respuesta del gobierno y el mandatario ante el pueblo indefenso y desesperado ha sido la represión.
Yo entiendo y considero que las protestas, huelgas y paros que se han escenificado en diferentes puntos del país son el reflejo de la inconformidad de un pueblo cansado y desamparado ante las promesas huecas y las palabras devaluadas de un presidente que comenzó a recoger los frutos de su cosecha y hoy sangra por su herida. ¡Ahora es que falta mambo !
Atentamente,
Danilo Valentín
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Apagones y horarios
Señor director:
Si de cualquier modo vamos a tener apagones, uno preferiría que fueran apagones programados, para saber en qué momento comenzar a realizar ciertas actividades y aprovechar la energía en esas horas.
Muchas veces se va la luz en un momento en que uno está realizando tareas que no puede realizar sin ella. Digo que se va la luz, porque es como habitualmente se habla, en realidad, se interrumpe el suministro de energía eléctrica en el horario en que uno ha programado para planchar, preparar algo en la licuadora o realizar alguna otra actividad que lo requiere. Y es que, en verdad, uno no sabe a qué hora se va.
En el sector donde vivo, en la Zona Norte de Santo Domingo, se puede ir la luz a cualquier hora. Lo mismo ocurre en zonas vecinas.
Creo que las distribuidoras no dicen en qué horario suspenderán el servicio, porque eso las obligaría a ser más transparentes y honradas en sus cobros. Así, cobran como si sirvieran energía las 24 horas del día, y no lo hacen ni en las primeras 12.
La ciudadanía debe exigir respeto, y el gobierno debe ponerse los pantalones por todos nosotros, que somos personas y que, además pagamos nuestra factura.
Atentamente,
Ligia Salvador

