Respuesta
Señor director:
El suscrito es abogado y catedrático, en pleno ejercicio de la profesión, y además uno de los promotores de la demanda en nulidad por inconstitucionalidad de los artículos 160, 515, 521 y 523 y su párrafo I, de la Ley 479-08 sobre Sociedades Comerciales y Empresas Individuales de Responsabilidad Limitada.
Algunos colegas me han sugerido que responda un artículo suscrito por Orlando Gómez Torres, publicado el miércoles 8 de abril, página 11, en la sección Opiniones de este importante vespertino. Vamos a pasar por alto los términos despectivos empleados por el articulista, quien con un lenguaje impropio pretendió denostarme, igual que a otros juristas de prestigio que se han ganado el respeto de la sociedad dominicana.
Las dos figuras que, por el momento, sustentan nuestro recurso, el cual será ampliado posteriormente, son: la libertad de empresa y la irretroactividad de la ley. De conformidad con el articulista antes señalado, la irretroactividad solamente es aplicable a la materia penal. Nada más falso y absurdo. El principio de la irretroactividad es de aplicación general. A diferencia de los franceses, que solamente lo consignan en su legislación adjetiva, entre nosotros tiene rango constitucional y también adjetivo.
En Francia, a raíz de la Revolución Francesa, se dictaron leyes con carácter retroactivo que propiciaron no pocas arbitrariedades, razón por la cual se concibió el sabio criterio de que las leyes únicamente disponen para el porvenir, o sea, no tienen efecto retroactivo.
Ni nuestra Carta Sustantiva ni el Código Civil dominicano hacen distinción sobre cuáles materias opera el principio de la irretroactividad. Constituye, pues, un dislate del señor Gómez Torres afirmar que solamente en materia penal opera el principio de la irretroactividad de la ley.
Reza una máxima de vigencia permanente: Ubi lex non distinguit nec non distinguere debemus, o lo que es igual, Donde la ley no distingue no debemos distinguir. Por el contrario, la única excepción al principio general de la irretroactividad es para aquéllos que se encuentran bajo la acción de la Justicia o cumpliendo condena. De ahí deriva la lamentable confusión del señor Gómez Torres, quien no se percata de ciertas sutilezas como lo es deslindar el principio general de la excepción.
La irretroactividad de la ley consiste en que no debe aplicarse una ley nueva a los hechos ocurridos antes de su promulgación. Por otra parte, nuestro legislador le reconoció a la libre empresa rango constitucional. Pero la nueva Ley 479-08 limita esa libertad de empresa cuando dispone la imposibilidad de que una persona sea administradora o presidente en más de cinco empresas y hace obligatorio el aumento del capital autorizado a las sociedades con acepciones de S.A., entre otras imposiciones.
Por razones de espacio, me detengo por el momento. Ahora bien, lo que puede tener por seguro el señor Gómez Torres es que nuestro único deseo es el de velar por el bienestar de la sociedad.
Atentamente,
Lic. Manuel A. Nicolás Benzo
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Senaduría PRD
Señor director:
El PRD tiene que recuperar la capital, haciendo una política diferente y, algo fundamental, confiando en sus jóvenes talentosos, en el debate de las ideas, jamás sus ofertas electorales pueden ser ofertas vencidas, ni puede darse el lujo de mostrar candidaturas que no prendan en el seno de la sociedad.
La juventud es el sentimiento motorizador de todo proceso electoral, y más ahora, que nuestros jóvenes y mujeres representan mas del 60% del electorado.
Algunos han salido a conquistar a las bases en busca de una suerte para el PRD. Entre ellos está como el licenciado Eduardo Sanz Lovatón, un joven talentoso, abogado, catedrático de las universidades mas prestigiosas de este país, que cuando se presentó como candidato a diputado por la circunscripción No. 1 obtuvo mas de 4 mil votos con apenas 28 años de edad, en un escenario donde el gobierno despilfarraba recursos cuantiosos comprando a todos y a todas cuanto querían venderse y en una circunscripción donde el PRD tiene una gran tasa de rechazo.
Ha regresado al PRD en momentos difíciles para el partido, cuando hacer oposición es un mito, por las complejidades que representa para algunos dirigentes enfrentar las cosas malas de este gobierno, pero además, a sellar y consolidar el compromiso del cual nunca estuvo desligado y es al apoyo constante en las áreas educativa, política, social y cultural dentro del PRD, que realmente las necesita.
El senador que lleve el PRD tiene que llevar un perfil excelente, pero tiene que prender en la juventud, en las mujeres, en nuestros mayores…
Atentamente,
Lic. Rafael Linares
