Enfoque semanal
Señor director:
La renuncia del senador del Partido Reformista por la provincia La Altagracia, Germán Castro, no ha sido una sorpresa para quienes seguimos de cerca los avatares de la política criolla.
Es evidente que el legislador higüeyano, quien nunca se ha sometido a la prueba de fuego de las urnas, pese a haber ocupado en dos oportunidades la representación de esa demarcación geográfica en la cámara alta, había sobredimensionado el apoyo con que contaba a lo interno del partido del gallo colorao.
Y esto lo decimos, no con ánimo peyorativo, sino partiendo de la realidad, que nos indica que Germán Castro logró llegar al Senado en las citadas dos oportunidades, gracias al padrinazgo de su pariente cercano el licenciado Amable Aristy Castro, quien tuvo a bien favorecerlo con sendas recomendaciones ante la máxima dirigencia del Partido Reformista, cuando el actual secretario general de la Liga Municipal Dominicano, decidió permanecer en el cargo y no ocupar la curul higüeyana ganado en buena lid.
Porque, sin que lleguemos a hablar de que Higüey es un feudo del Partido Reformista, aunque históricamente esa provincia ha sido un bastión político de la organización fundada por el fenecido doctor Joaquín Balaguer, los resultados electorales han dejado claramente establecido que el licenciado Amable Aristy Castro es prácticamente invencible en su lar nativo.
Y esto no es fruto del azar, sino simplemente la cosecha de la siembra que Aristy Castro ha hecho, a lo largo de más de tres décadas, en la población altagraciana, a quien siempre ha tendido su mano generosa sin distinción de banderías partidarias.
EI incumbente del organismo asesor de los ayuntamientos ha entendido que políticamente le conviene volver a ocupar la senaduría de Higüey, para someterse otra vez a la prueba rigurosa de la voluntad popular, lo cual no ha sido del agrado de su primo hermano.
EI senador Castro, ha pretendido hacer un trueque con su pariente, para que Amable le apoyara en las elecciones congresionales y municipales del próximo año para la sindicatura higüeyana, cosa que resultaba cuesta arriba para éste, habida cuenta de que la actual titular de la máxima posición ejecutiva del cabildo de Higüey, es nada mas y nada menos que su hija Karina, una joven y talentosa dirigente política, digna hija de su padre, quien ha hecho una brillante labor como síndica de Higüey, lo cual prácticamente le garantiza su reelección en el cargo.
Todo esto ha llevado al señor Germán Castro ha cometer el error de abandonar la traba del Gallo Colorao, para ir a probar suerte, según se ha comentado, en las filas del Partido Revolucionario Dominicano.
En política, como en muchas otras facetas de la vida, el cambio es una de las constantes, por lo cual no es la primera, ni será la última vez, que en nuestro mundo político, un legislador o ejecutivo municipal cambia de chaqueta.
Pero los reformistas nunca deben olvidar aquel viejo refrán holandés, citado por el doctor Joaquín Balaguer cuando decidió aspirar a reelegirse la primera vez el 16 de Mayo del 1970, «no se cambia de caballo cuando se esta cruzando un río».
Ya lo dijo Julio César cuando cruzó el Rubicón, con sus legiones armadas para entrar en Roma, «la suerte esta echada», por lo cual nos permitimos vaticinar que tanto Amable Aristy Castro volverá a la senaduría de la provincia de La Altagracia, como su hija Karina Aristy, permanecerá en la sindicatura de Higüey.
Muchas gracias señor Director por la publicación de estas humildes opiniones.
Atentamente.,
Julio César Jerez Whisky

