¡Muchas felicidades!
Señor director
En ocasión de arribar el nuevo año y la conmemoración de la llegada a este mundo de nuestro Mesías y Redentor, Jesucristo, por encomienda expresa de nuestra máxima dirección y nuestro consejo de asesores que preside Su Excelencia Reverendísima Monseñor Jesús María de Jesús Moya, les felicitamos de corazón, además, rogamos al Todopoderos para que haga posible que ustedes, sus familias y sus respectivos proyectos logren a plenitud sus grades metas y anhelos, igualmente, que multiplique su sabiduría y sus dotes humanos, a fin de que su labor social siga con mayor fortaleza siendo un instrumento esencial al servicio de la unidad, la confraternidad, la paz y el amor que todos los dominicanos requerimos para motorizar el bienestar común y el desarrollo del nacional.
Aprovechamos la ocasión, para expresarles a los ejecutivos y todos los componentes del equipo de redacción del periódico El Nacional, las más profundas de las gracias, por su noble apoyo a las iniciativas de este organismo de desarrollo en pro de lograr el bienestar integral de los habitantes de la Región Nordeste y el Cibao Central, así como del país en sentido general.
Con ruego al Todopoderoso, a fin de que a cada de ustedes y sus respectivas familias les premie abundantemente por su obra de amor y de bien social a favor de esta zona del país, con afectos y admiración ¡Muchas felicidades!
Atentamente,
Ysocrates Andres Peña Reyes
Jaime Marizan Santana
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Presupuesto de Educación
Señor Director:
El monto contenido en el proyecto de presupuesto de la nación para la inversión pública en educación en el año 2009, revela la carencia de un plan estratégico tendente a ir incrementando cada año la partida presupuestaria en ese renglón, y evidencia además, que las autoridades de los últimos 45 años, no han tenido voluntad politica de volcar recursos en esa área.
La excelencia educativa de que se habla en los discursos de los funcionarios ligados al sector educativo, no deja de ser una simple aspiración, a sabiendas de que no es posible poner en práctica los propósitos curriculares, en medio de la precariedad, la falta de escuelas, el hacinamiento que se da en muchas aulas, falta de los recursos didácticos indispensables, laboratorios, baños y aulas higiénicas, y para afrontar esa situación hace falta dinero.
A todo lo anterior hay que agregar que el salario de los docentes de nivel Básico y Medio, con todo y la aplicación de los llamados incentivos en ningún caso pasa de los Quince Mil Pesos RD$15,00.00 pesos mensuales por tanda, por lo que no hay que ser un genio de la economía para darse cuenta de las condiciones materiales y profesionales del docente.
Soy partidario e invito a que todos los sectores organizados de la sociedad, conscientes de la importancia de este sector, hagan oír su voz, exigir de nuestras autoridades y del congreso para que se dediquen mayores recursos al sector educativo oficial, que propongan y participen activamente en el proyecto de nación que en materia educativa deberíamos auspiciar y que se vislumbra como la única vía para enfrentar seriamente la ignorancia y la pobreza en que vive la mayoria de nuestra población.
La población a través de sus organizaciones sociales (Juntas de vecinos, iglesias, amas de casa, sindicatos, sociedades campesinas y profesionales, estudiantiles, etc.) tienen el derecho y el deber de demandar que el uso de los recursos del Estado, recaudado en base a los impuestos que todos pagamos, sea empleado en provecho de esa mayoria, por medio de mejores servicios.
Tomémosle la palabra al propio presidente de la República, Dr. Leonel Fernández, cuando dijo: Sólo la Educación salva a la República Dominicana y pasemos pues de las palabras a los hechos, haciendo de la Educación, una prioridad nacional.
Le saluda:
Prof. Franklin F. Ramírez Abreu
