Cénit y nadir
Señor director:
Por extensión, cénit y nadir se usan, respectivamente, para referirse al punto más alto y más bajo de un proceso. Los momentos de auge o de mayor adversidad de un proceso.
Cénit se deriva de la definición científica que se da la intersección entre la vertical del observador, un dividuo que puede ser tú o yo, y la esfera celeste. Es decir: si se imagina una recta que pasa por el centro de la Tierra y por nuestra ubicación en su superficie, el cénit se encuentra sobre esa recta, por encima de nuestras cabezas.
Es el punto más alto del cielo. El punto diametralmente opuesto de la esfera celeste al cenit se denomina nadir.
De manera que el punto más alto y el más bajo, depende de cada quien. Va con nosotros. Depender de los aciertos o desaciertos del gobierno, de la divina providencia, de la colectividad y la gracia ajena es, en todo caso, un error de cálculo. Científica y absolutamente demostrado.
Eso deberían decirnos los informes económicos, sermones, cantos de sirena, pastorales, los enjundiosos analistas y estudios, las barajas y esferas de cristal de adivinadores que interrumpen las tareas de programación, ponderación y estudios que emprendemos cada día para alcanzar en cénit o punto mas alto de cada quien. O para distanciarnos, uno por uno, del nada deseado nadir, el depresivo nivel más bajo de la vida.
Atentamente,
Eduardo Álvarez
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La difamación
Señor director:
Es preciso tener cuidado con la difamación de posibles buenos líderes para el país:
Primero, debe haber respeto a la integridad personal del individuo.
En un marco democrático y en la misma arena política, al igual que para los políticos que ejecutan el gobierno nacional, siempre hay un margen para mejorar su labor.
¿Dónde esta la oposición del 40% del Partido Revolucionario Dominicano?
El hecho de que una organización o un individuo exprese un punto diferente de la dirección que pueda llevar el país, en un momento dado, no significa que esa organización o individuo está tratando de cambiar el sistema, por el contrario, eso hace que un gobierno por el pueblo y para el pueblo (democracia), sea un atractivo sistema político.
Soy un demócrata nacionalista dominicano que siente que el país no está siendo conducido en la dirección correcta.
Como organizador del Movimiento de la Esperanza Dominicana, MED, tengo que expresar, por cualquier medio a mi alcance, mi punto de vista sobre los verdaderos problemas que afectan a nuestra nación, en el corto y largo plazo.
Es preciso pensar por un momento en el impacto que la deuda externa tiene en las futuras generaciones, los hijos e hijas de la familias dominicanas. Eso es un problema serio que ellos van heredar.
Hay otros problemas que debemos apuntar; abusos contra los consumidores, corrupción, impunidad, falta de buena educación y una corte Suprema Corte Justicia que deja mucho que desear.
«Comunista» era una etiqueta que se utilizó, durante el tiempo más opresivo de la historia en América Latina, para mantener los regímenes de dictadura en el poder. Durante los gobiernos de Trujillo y Balaguer mataron a muchas personas porque estaban políticamente etiquetados como comunistas.
Ahora, si analizamos los hechos, como el etiquetado de un nuevo posible líder comunista o delincuente, sin pruebas ni fundamento, no sólo es un flaco servicio al país es totalmente absurdo, irresponsable y absolutamente intolerable.
El punto es que el PLD no es el partido político que fue estructurado por su padre fundador Juan Bosch.
Hay que estar conscientes de que la mano derecha de Trujillo, Balaguer, traicionó a su vicepresidente, Jacinto Peynado, para apoyar la oposición encabezada por Leonel Fernández Reyna.
Leonel Fernández en su primera administración invitó a Fidel Castro a la Republica Dominicana y Balaguer se sentó junto a Fidel. Nadie lo clasifico como comunistas.
¿Cómo es posible contribuir a los cambios necesarios, hacia una dirección correcta, sin ideas y nuevos líderes, que se sometan a los electores en un proceso de votación democrática? Tenemos que crear nuevos líderes, democráticamente.
El «MED» es un movimiento político progresista, de cooperación, que esta de acuerdo con que existan muchos Metros. Sin embargo, tenemos que establecer las prioridades.
Hay demasiadas cuestiones que son más urgentes. Hay problemas como las enfermedades, la invasión pacifica de los haitianos y las carencias de la agricultura; la falta de energía eléctrica y de empleos, la educación, el control de armas.
Atentamente,
Lic. Ricardo Tejeda
