¿Por qué el PRD prefiere excluirse?
Señor director:
La democracia permite que en elecciones escojamos una opción para que dirija el Estado, y automáticamente coloca los demás partidos en posición de velar y supervisar que todo se haga correctamente, al tiempo que venden sus ideas en torno a cómo entienden deberían hacerse las cosas. En algunos países, incluso, existe una institución para colocar a la oposición. Me refiero por ejemplo, al Gabinete de la Sombra en Inglaterra, el cual es prácticamente un gobierno paralelo pues tiene presencia en todos los gabinetes del Estado. En los Estados Unidos existe la figura control y balance, que funciona más bien entre los tres poderes del Estado, pero que en cierta forma involucra a la oposición.
Aunque nuestro sistema no tiene una institución para estos fines, se dan ciertos escenarios que lo permiten. En esta ocasión, el gobierno ha coordinado una cumbre de concertación nacional a la que ha convocado a todas las fuerzas vivas de la nación. Tener la oportunidad de discutir y plantear lo que está mal, en un espacio propiciado por el mismo gobierno, debe ser una oportunidad para la oposición, en la que procure que todo el país vea cómo ellos entienden que debe ser el accionar público.
Ejercer la oposición es talvez más difícil que ejercer el poder, pues es en la oposición en que los verdaderos líderes se forman, defienden y debaten con ideas por el bien del país. Grandes líderes de nuestra historia se formaron y surgieron en la oposición.
Estar en la oposición no es estar inactivo ni abandonar la lucha, ya que es la oportunidad perfecta para demostrar cómo habrían sido las cosas, de estar en el poder, por esta razón es una irresponsabilidad del PRD el auto-aislamiento al que se quiere someter. Excluyéndose de escenarios en los que su presencia es importante. Haberse excluido de los actos de la toma de posesión del actual Presidente fue grave. Pero excluirse en esta ocasión no tiene sentido, no se entiende.
Los partidos de oposición están llamados a debatir, son los que deben pedir los escenarios en los que puedan marcar su oposición, excluirse es perder la oportunidad de hacerlo. Talvez el PRD tienen una intolerancia al debate con los de afuera. Pero definitivamente, ha demostrado que cuando se trata de debatir a lo interno de su partido, debaten, y mucho.
El PRD es un partido democrático que nació para ser contestatario y procurar la democracia. El país siempre le ha dado su lugar. No entiendo por qué ellos mismos se empeñan en quitárselo y de ese modo excluirse.
Esta actitud del PRD nos lleva a entender que es un partido incapacitado, no sólo para gobernar, sino para hacer oposición.
Atentamente,
Erinia Peralta
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La Cumbre
Señor director:
No soy peledeísta ni he pertenecido a partido alguno, pero creo que esta vez el gobierno aplicará los acuerdos que salgan de la Cumbre.
Creo que así será, porque, de no hacerlo, se estarían sepultando políticamente el presidente Leonel Fernández, sus colaboradores y todos los dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana.
El PLD es un partido que debe saber que la democracia no es regalada y que la estabilidad hay que preservarla por encima de todo.
No creo que sus dirigentes, entre los cuales el principal es el presidente Leonel Fernández, se den el lujo de convocar a las fuerzas vivas de las nación a un diálogo para después hacer lo que les dé la gana.
Ya lo hicieron con la reforma constitucional, que el presidente Fernández está dispuesto a hacerla pasar al costo que sea.
Ya lo hicieron en la década de 1990 con otra jornada cuyos acuerdos nadie cumplió. No lo pueden repetir otra vez, porque sería el colmo.
Si otra vez repiten, si ahora ponen de mojiganga a todo el que está ahí reunido, a todo el que ha preparado sus propuestas para que sean escuchadas y sopesadas, eso sí que lo van a pagar caro.
El Partido Revolucionario Dominicano debió haber ido al diálogo, aunque con la advertencia de que la primera propuesta es crear los mecanismos para que se haga efectivo todo acuerdo.
Aquí lo que hace falta son mecanismos democráticos, mecanismos que permitan a los electores cobrar los engaños de que puedan ser víctimas.
Hace falta que todo diputado, senador o regidor, e incluso el presidente de la República, tenga que someter sus acciones a la consideración de quienes los eligieron.
Si así no es, de nada servirá reunirnos, ni con el presidente Fernández ni con nadie.
Atentamente,
Ondina Ramírez
