Mientras la comunidad humanitaria rescata los vivos y entierra los muertos de Haití, otros terremotos sacuden la aldea. Por suerte, son terremotos políticos. Entre revoluciones, por cierto con nombres muy rimbombantes, golpes de estado, gobiernos de salvación nacional, los tríos militares dictatoriales (¡!tienen que ser tres!!) llegó a la Casa Rosada el dúo civil de la dinastía K. La esposa Cristina hereda el poder de su marido Néstor.
En la actualidad el matrimonio presidencial juega con el Banco Central Argentino y con sus reservas. El gobierno decreta por necesidad y urgencia la transferencia de reservas del Banco Central al Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad (bonito e impresionante titulo, ¿verdad?) de 6,500 millones de dólares, destinado a pagar la deuda pública en el 2010.
Comienza el guión. El presidente del Banco Central, Martín Redrado se niega aceptar la destitución, la policía impide su entrada al edificio bancario, la controversia de la autonomía del Banco Central llega a la justicia y la justicia a pesar de dejar bloqueado el traspaso de las reservas deja la responsabilidad de la remoción al Congreso.
Se supone que por mandato legal su destitución solo puede ser por el Congreso. El directorio es nombrado por seis años por el Poder Ejecutivo con el acuerdo del Senado.
Parecería que la historia se repite. El 2008 comenzó con el decreto que incrementó los impuestos a la exportación de granos que desató una crisis entre el Ejecutivo y el sector agrícola. Con el voto decisivo del vice-presidente, Julio Cobos, la ley fue rechazada en el Congreso. En diciembre del 2008 los fondos de pensiones privados fueron estatizados ante las dificultades para pagar la deuda del 2009. Esos fondos pasaron a formar parte del nuevo sistema estatal. Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Se lo dije, son nombres rimbombantes. También la justicia jugó en el equipo. Ordenó registros de Administradoras por presuntas operaciones fraudulentas. También en esa oportunidad el ex sub-gerente del Banco Central, Miguel Kiguel advertía que lo más preocupante de esta medida es que las reglas de juego se cambian de la noche a la mañana. Hoy son las AFJP y mañana ¿quién? Pues, sencillo, el mañana ya llegó y trajo las reservas.
Nota: Al momento de escribir este artículo, Martín Redrado ha renunciado a su cargo de presidente del Banco Central. Dijo el renunciante: el atropello pudo más. EL gobierno no acepta la renuncia. El guión sigue

