El ingeniero Nicolás Mateo consideró que eliminar la Unidad de Electrificación Rural y Suburbana (UERS) sería condenar al atraso cientos de comunidades rurales en el país. El especialista en temas energéticos dijo que es descabellada la propuesta del sector empresarial y argumentó que pasar a las empresas distribuidoras de energía las responsabilidades de la UERS sería matar la esperanza de miles de ciudadanos de tener energía eléctrica en sus hogares, ya que con los déficits que operan las Edes les sería imposible electrificar comunidades muy apartadas.
“Cuando en un barrio de la capital se quema un transformador, o una simple lámpara, pasan días y hasta semanas para que las Edes lo sustituyan, imaginen si podrán estas empresas dedicarse a electrificar zonas apartadas del país, muchas de las cuales ni camino de acceso tienen”, enfatizó Mateo.
Aseguró que la inversión que hace el Estado en la electrificación rural y suburbana, es parte del gasto social del Gobierno, con más importancia incluso que las acciones que llevan a cabo el Plan Social de la Presidencia y los Comedores Económicos, ya que a esta altura del siglo XXI no se concibe que haya ciudadanos que no han visto nunca un bombillo encendido en sus hogares, “para no hablar de una computadora u otro artefacto moderno”.
Mateo dijo no entender las razones por las que el sector empresarial exige al Gobierno, en el marco de las discusiones del Pacto Eléctrico, que sea eliminada la UERS, ya que esta entidad no choca con sus intereses.
“Creo que es una insensibilidad de los empresarios, parece que desconocen que casi el 10 por ciento de la población dominicana, es decir un millón de personas, aún no dispone de energía eléctrica en sus casas, eliminar la UERS es condenar a esa gente al atraso”, subrayó.
